El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, presenta el proyecto de la nueva estación de tren de Valladolid Campo Grande
La estación de tren de 253 millones con la que Puente aísla a los barrios de Valladolid que votan al PSOE
Actualmente en obras, se oponen a ella el Ayuntamiento, la Junta y la Plataforma por el Soterramiento del Ferrocarril en Valladolid, que apunta a que condena a que la ciudad siga partida en dos
Valladolid contará con una de las estaciones de trenes más modernas y costosas de España y, paradójicamente, lo hará con buena parte de su población en contra. La nueva terminal de la estación de Valladolid-Campo Grande costará algo más de 253 millones de euros y está previsto que esté en funcionamiento a mediados de 2029. Se trata de un proyecto impulsado por el ministro de Transportes, Óscar Puente, en su propia ciudad, la misma en la que firmó ante notario que se comprometía a llevar a cabo el soterramiento de las vías del tren que parten en dos a la ciudad y que el nuevo complejo condiciona para siempre, según la propia Adif.
Las vías del tren dividen en dos a la ciudad, aislando a los barrios del este, donde históricamente se ha votado mayoritariamente al PSOE, siendo sus principales feudos en la ciudad. A día de hoy, el mapa electoral sigue teñido de rojo, pero en las últimas elecciones donde votaron los vallisoletanos ya se vio que la tendencia se estaba empezando a revertir en las zonas afectadas por esta división, que hace que un trayecto a pie que se podía caminar en un minuto conlleve hasta diez, transitando por túneles peatonales en algunos casos viejos, sucios y que ofrecen poca sensación de seguridad, principalmente por las noches. La nueva estación pretende servir también para conectar ambas partes de la ciudad.
La nueva terminal ferroviaria se ubicará junto al edificio de la Estación del Norte, en el centro de la capital, y la obra conlleva que las vías seguirán en el mismo lugar, constituyendo un «muro» que hace que se opongan al proyecto distintos sectores de la capital. En concreto, están en contra, tal y como está planteada, el Ayuntamiento –que incluso la ha recurrido judicialmente–, la Junta de Castilla y León o la Plataforma por el Soterramiento del Ferrocarril en Valladolid, de la que forma parte, como portavoz, el socialista Cecilio Vadillo, exsubdelegado del Gobierno en la provincia.
«¿Por qué trata tan mal a Valladolid?»
«¿Por qué el ministro de Transportes trata tan mal a Valladolid?», se preguntaba hace unos días en una publicación en la red social X en la que adjuntaba una noticia con el soterramiento de Almería. «Habla de movilidad sostenible en foros internacionales pero condena a los vallisoletanos a vivir divididos y a pasar por túneles marginando a más de 92.000 ciudadanos», apuntaba en otra publicación en el mismo foro digital el mes pasado. Cabe recordar, que ese número de personas es casi un tercio de los poco más de 300.000 vecinos con los que cuenta la ciudad.
Fachada de la futura nueva estación de tren de Valladolid desde el barrio de Las Delicias
La realidad es que el exalcalde vallisoletano, más en la picota que nunca tras las nueva tragedia ferroviaria en Urda, nueve meses después de la de Adamuz, defendía desde la Casa Consistorial lo mismo que sus predecesores y sucesores, en un anhelo que acumula décadas de frustraciones: enterrar las vías para poder comunicar barrios como La Pilarica –partido en dos–, Pajarillos y Las Delicias –con unos 55.000 habitantes, casi los mismos que Zamora o Ávila y más que Segovia y Soria– con el resto de la capital del Pisuerga.
Puente lo prometió hasta una vez accedido al cargo. Al tiempo, estimó que era mejor hacer más túneles: la «integración ferroviaria», ejecutada a medias, y también con encontronazos con el actual Consistorio, de PP y Vox. La diferencia es que ninguno de los otros primeros ediles pucelanos había llegado a un cargo que permitiera llevar a cabo la obra, el de ministro del ramo.
El 29 de noviembre se podrá comprobar si los barrios del este, condenados al aislamiento, siguen apostando mayoritariamente por Puente, número uno de la lista del PSOE al Congreso por Valladolid, o consideran que su paisano –al que todas las encuestas pronostican fuera del Ministerio junto con el resto del Gobierno de Pedro Sánchez– no es el más idóneo para defender sus intereses.