El exministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, en una imagen de archivo
El PSOE tramita la renuncia de Puente para que no aparezca en las papeletas por Valladolid el 29N
Si la Junta Electoral rechaza la petición, el exministro seguirá figurando en las papeletas
La dimisión de Óscar Puente como ministro de Transportes y su renuncia a concurrir a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre han obligado al PSOE a actuar a contrarreloj. La dirección federal del partido tramitó este miércoles ante la Junta Electoral la renuncia del exministro, que figura que número uno de la candidatura socialista al Congreso por Valladolid. Ferraz busca así hacer efectiva su retirada y que Ana Redondo, ministra de Igualdad y actual número dos de la lista, pase a ocupar el primer puesto.
El principal obstáculo para los socialistas está en los plazos electorales. La renuncia de Puente se produjo cuando las listas ya habían sido proclamadas de forma definitiva y se habían publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), por lo que Ferraz depende ahora de la decisión de la Junta Electoral. Según fuentes del PSOE de Castilla y León citadas por Ical, el partido reconoce que no tiene garantizado que la petición prospere.
La Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg) limita las modificaciones de las candidaturas una vez presentadas y establece condiciones específicas para las renuncias que se producen después de su proclamación definitiva. En concreto, el artículo 48 contempla que las candidaturas «no pueden ser objeto de modificación« una vez presentadas, salvo en el plazo habilitado para la subsanación de irregularidades (un margen temporal de 48 horas que concluyó el pasado viernes, 30 de octubre) y »solo por fallecimiento o renuncia del titular o como consecuencia del propio trámite de subsanación».
La Loreg determina que cuando se trate de listas de candidatos las bajas que se produzcan después de la proclamación se entenderán cubiertas por los candidatos sucesivos y, en su caso, por los suplentes. Por tanto, si Óscar Puente renuncia tras las elecciones y una vez celebrados los escrutinios en las juntas electorales, la primera diputada electa será la ministra de Igualdad, Ana Redondo, y el siguiente José Domingo Castaño.
La decisión de Ferraz llega después de que el secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, reconociera este miércoles que mantenía contactos con la dirección federal para abordar la situación. El dirigente socialista defendió que Puente seguirá siendo un activo para el partido, aunque evitó concretar cuál será su futuro político tras abandonar el Gobierno.