Investidura del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres (d), como ‘honoris causa’, en la USALManuel Laya / Europa Press

Guterres, honoris causa en Salamanca, recuerda a Vitoria: «La lucha por la paz, la dignidad y la justicia continúa»

A la ceremonia han acudido los ministros Bolaños y Rego, además del Alto Representante de las Naciones Unidas para la Alianza de Civilizaciones, Miguel Ángel Moratinos

La Universidad de Salamanca ha investido como nuevo doctor honoris causa a António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, que ha recordado durante todo su discurso a Francisco de Vitoria y, se ha despedido con su célebre frase ‘decíamos ayer’ para asegurar que «los mandatos pasan. La lucha por la paz, la dignidad y la justicia continúa».

La ceremonia que se ha desarrollado conforme al antiguo ceremonial en latín en el Paraninfo de las Escuelas Mayores, se ha enmarcado dentro de los actos conmemorativos del V Centenario de la Escuela de Salamanca, por lo que Guterres se ha referido a Francisco de Vitoria en numerosas ocasiones. El político luso ha asegurado aceptar esta distinción «en nombre de las mujeres y los hombres de las Naciones Unidas, que se esfuerzan cada día por dar vida a principios que antaño se debatieron –y se siguen debatiendo–» en las aulas de la Universidad de Salamanca.

Guterres ha alabado la institución académica salmantina, de la que ha destacado que «pocas instituciones han cambiado tanto la forma en que la humanidad concibe la guerra y la paz, la dignidad y el poder».

Por esta razón, para las Naciones Unidas, ir a Salamanca es «volver a una de sus fuentes», al referirse a Francisco de Vitoria que «hace quinientos años» obtuvo la cátedra de Prima de Teología de la Universidad salmantina. «Mientras enseñaba aquí, las naves traían noticias de lo que era entonces un mundo nuevo. Vitoria no apartó la mirada. Desde estos claustros, con sus discípulos, se planteó, a la luz de la razón, las preguntas más difíciles de su época. ¿Cuándo una guerra es justa, si es que alguna vez lo es? ¿Qué derechos tienen los pueblos del otro lado del océano? ¿De dónde nace el poder y qué lo limita?» Guterres ha subrayado que sus respuestas entonces «fueron audaces para su tiempo: Los pueblos de América son los legítimos dueños de sus tierras y tienen derecho a gobernarse».

Autoridades en la ceremonia del honoris causa de Antonio GuterresManuel Laya / Europa Press

Para Guterres, el legado de Vitoria «sobrevivió a los imperios», ya que su idea de que «el poder debe someterse al derecho, y la dignidad humana no depende de la fe, del origen ni de la fuerza» cruzó el Atlántico con las universidades de Lima y de México, fundadas en 1551 a imagen de Salamanca.

La relevancia de Vitoria, ha señalado el nuevo honoris causa, ha llegado a Ginebra, donde «una de las principales salas del Palacio de las Naciones lleva su nombre. Su techo, pintado por José María Sert, se titula La lección de Salamanca» y en él «cinco figuras gigantescas –una por cada continente– se dan la mano, con los maestros de Salamanca y sus discípulos» ha abundado el portugués.

Por esta razón, al recordar que el pasado mes de junio, la Universidad «acogió a Francisco de Vitoria, a título póstumo, en su Claustro de doctores», Guterres ha reconocido que «recibir el mismo título es un honor», además de «una lección de humildad».

El actual secretario general de las Naciones Unidas ha querido, además, recordar las reflexiones solemnes que Vitoria hacía cada año sobre las grandes cuestiones del momento. «¿Cómo convivir bajo normas comunes?» se ha preguntado Guterres sobre el totus orbis de Vitoria que ahora «llamamos multilateralismo y se enfrenta a cinco pruebas decisivas para nuestra generación: La paz, la dignidad, la equidad, la justicia climática y el control de las tecnologías».

El presidente de la República Portuguesa, António José Seguro y el rector de la Universidad, Juan Manuel Corchado (d)Manuel Laya / Europa Press

En cuanto a la paz, el portugués ha asegurado que la Carta de 1945, que prohibió la amenaza o el uso de la fuerza, «durante más de ochenta años ha ayudado a evitar una tercera guerra mundial», pero «hoy se resquebraja». Guterres ha lamentado que «de Ucrania a Sudán, de la República Democrática del Congo al Sahel, y en Oriente Medio, de Gaza a Yemen, la población civil es la primera víctima».

«Como secretario general, mi deber es dialogar con todos. Pero imparcialidad no es neutralidad ante las violaciones de la Carta. Pensemos la paz como Francisco de Vitoria: Antes, durante y después de los combates. Antes, buscarla por todos los medios: prevención, mediación, diplomacia y desarme. Durante, proteger a los civiles. El derecho internacional humanitario no es opcional. La ayuda debe llegar sin trabas, y el hambre jamás debe usarse como arma» ha subrayado.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ‘honoris causa’ en SalamancaManuel Laya / Europa Press

En segundo lugar, Guterres se ha preguntado «¿cómo vivir con dignidad y respetando los derechos de cada persona?» El nuevo honoris causa ha lamentado que el retroceso de derechos «empieza casi siempre con palabras» que convierten «al vecino en enemigo». Además, ha recordado que «poder comer, curarse, estudiar y trabajar» también es dignidad y que son «derechos consagrados» que aún «para miles de millones de personas» son todavía «una promesa incumplida».

En tercer lugar, Guterres ha argumentado que es complicado «vivir en un mundo más justo, cuando la riqueza está tan mal repartida». Las desigualdades son, a su juicio, «fruto de relaciones de poder y de decisiones políticas. Dependen de quién fija las reglas, de quién accede al crédito, de quién se sienta allí donde se decide».

«El año pasado, aquí en España, el Compromiso de Sevilla marcó el camino. Aliviar la deuda con más rapidez y equidad. Reforzar los bancos multilaterales de desarrollo. Y reformar la arquitectura financiera mundial, dando por fin a los países en desarrollo la voz y la influencia que les corresponden», ha recordado el político luso. «Ahora hay que cumplirlo. Esta solidaridad beneficia a todos, incluidos los países desarrollados: nadie prospera mucho tiempo en un mundo que se fractura» ha añadido.

Por otra parte, Guterres también ha querido reflejar su preocupación sobre el cambio climático, que ha definido como la «amenaza» que más pesa «sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible».

«¿Cómo convivir con nuestro planeta sin que los más vulnerables paguen el precio? La crisis climática es una doble injusticia. Entre países: quienes menos la han causado son los más golpeados. Entre generaciones: cada tonelada de dióxido de carbono que emitimos hoy la pagarán nuestros nietos» ha indicado y ha animado a no rendirse en la lucha por «proteger el sistema climático».

Imagen de los doctores entrando en el Paraninfo de la Universidad de SalamancaSusana Martín / Ical

Por último, Guterres ha querido referirse a las tecnologías que «avanzan más rápido que nuestras normas». De la tecnología ha dicho que «bien utilizada y al alcance de todos puede salvar vidas y llevar el saber hasta la aldea más remota», pero ha advertido que «el verdadero peligro» es la falta «de reglas, de transparencia y de rendición de cuentas». Por eso las Naciones Unidas han sentado las primeras bases de una gobernanza universal, «un Panel Científico Internacional Independiente y un Diálogo Mundial sobre la Gobernanza de la Inteligencia Artificial que reúne a todos los países».

Para finalizar, Guterres ha vuelto a citar a Francisco de Vitoria para asegurar que «tuvo el valor de someter el poder de su tiempo a un examen crítico» y que esta época «necesita la misma valentía frente a la mentira, el odio y la ley del más fuerte».

Las universidades, para el portugués, «son insustituibles», ya que en ellas «se aprende a dudar, a verificar, a debatir», por tanto, se ha dirigido a los estudiantes, a los que ha animado a «participar plenamente en las decisiones que darán forma a su futuro».

La ceremonia ha estado presidida por el rector de la Universidad de Salamanca, Juan Manuel Corchado, al que han acompañado el rector de la Universidad de Aveiro, Artur Manuel Soares da Silva y el rector de la Universidad Pontificia de Salamanca, Santiago García Jalón de la Lama.

La sesión ha contado con la intervención del vicerrector de Investigación, José Miguel Mateos Roco, quien ha pronunciado la ‘laudatio’ y el discurso de aceptación de António Guterres.

Entre los invitados al acto académico han acudido el presidente de la República Portuguesa, António José Seguro; el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños; la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego o el Alto Representante de las Naciones Unidas para la Alianza de Civilizaciones, Miguel Ángel Moratinos, entre otros.