Sede Hija de la Caridad de Astorga, León

Sede Hija de la Caridad de Astorga, LeónDiócesis de Astorga

El emotivo adiós de las Hijas de la Caridad tras 140 años de entrega en Astorga: «Nos vamos con mucha pena»

La Catedral acoge este sábado, a las 20:00 horas, una eucaristía de acción de gracias presidida por el administrador diocesano, don Francisco Javier Gay Alcain, para agradecer la entrega y dedicación de las religiosas

Después de más de 140 años dedicados a la enseñanza, el cuidado de los enfermos y la atención a los más necesitados, las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl se preparan para despedirse de Astorga (León). Una marcha que pondrá fin a una larga historia de servicio y entrega que ha marcado a generaciones de vecinos.

Las últimas cuatro religiosas que permanecían en Astorga se trasladarán a otros destinos, una decisión que afrontan con tristeza después de tantos años vinculadas al municipio leonés. «Nos vamos con mucha pena y, a la vez, con mucha satisfacción por toda la labor educativa, tanto de formación humana como cristiana, que se ha hecho durante tantos años», reconoce sor Juliana Gaitero, hermana sirviente de la comunidad.

La ciudad les rendirá homenaje este sábado con una eucaristía de acción de gracias en la catedral de Astorga, prevista para las 20.00 horas y presidida por el administrador diocesano Francisco Javier Gay Alcain. La celebración servirá para «reconocer públicamente la labor desarrollada por las hermanas durante más de un siglo, tanto en la ciudad de Astorga como en otros lugares de la diócesis, donde han llevado a cabo una importante misión educativa, asistencial, sanitaria y social», explica de Diócesis de Astorga.

En concreto, las Hijas de la Caridad han desarrollado su labor en el Colegio de la Milagrosa, el Hospital de San Juan, el antiguo hospicio y Casa Cuna y el Colegio de Sordomudos. Su presencia también se extendió a otros puntos de la diócesis como A Rúa, donde desempeñaron tareas educativas y contribuyeron a la formación de distintas generaciones.

La catedral de Astorga, con nieve al fondo en las montañas de León

La catedral de Astorga, con nieve al fondo en las montañas de LeónPeio García / Ical

La comunidad llegó a contar con 14 hermanas, pero el paso del tiempo y la falta de nuevas vocaciones fueron reduciendo poco a poco su número. En los últimos años, solo quedaban cuatro religiosas, que ahora se preparan para dejar Astorga y continuar su labor en Pradoluengo (Burgos) y la casa provincial de las Hijas de la Caridad, en Villaobispo de las Regueras (León). Ya en 2016, la comunidad estaba integrada principalmente por hermanas de avanzada edad, una circunstancia que reflejaba las dificultades para garantizar el relevo generacional.

Una vida dedicada a los demás

La historia de esta comunidad en Astorga comenzó el 18 de junio de 1885 con la llegada de las primeras cuatro hermanas, que iniciaron su actividad en el ámbito sanitario. Apenas dos años después, en octubre de 1887, se incorporaron nuevas religiosas y comenzaron a impartir clases a los más pequeños. En 1890 pusieron en marcha una clase para niñas mayores y tres años después empezaron a acoger como internas a jóvenes procedentes de los pueblos de los alrededores, según recoge la Diócesis de Astorga en su repaso a la trayectoria de la comunidad.

Con el paso de las décadas, su actividad fue creciendo y adaptándose a las necesidades de la sociedad. En 1973, el colegio y el hospital comenzaron a funcionar como obras diferenciadas, aunque las hermanas mantuvieron su presencia en ambos ámbitos. Su vinculación con el hospital se prolongó hasta 2014, mientras que el Colegio de la Milagrosa continuó acogiendo a alumnas internas de otras localidades hasta que la falta de demanda provocó el cierre del internado.

Las Hijas de la Caridad fueron fundadas en 1633 por san Vicente de Paúl y santa Luisa de Marillac con una vocación centrada en la atención a las personas más necesitadas. Desde sus orígenes han desarrollado su actividad en hospitales, colegios y centros asistenciales, con especial dedicación a quienes atraviesan situaciones de pobreza, enfermedad o vulnerabilidad.

A diferencia de otras comunidades religiosas, las Hijas de la Caridad constituyen una sociedad de vida apostólica y no una congregación religiosa en sentido canónico estricto, detalla de Diócesis. Además de los votos de pobreza, castidad y obediencia, realizan un cuarto voto dedicado al servicio de los pobres, que renuevan cada 25 de marzo con motivo de la solemnidad de la Anunciación del Señor.

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