04 de julio de 2022

Un asistente social habla con una pareja que okupaba con su hijo un piso en Barelona

Un asistente social habla con una pareja que okupaba con su hijo un piso en BarcelonaEFE

Cataluña

Okupada por su propio inquilino: «Ya no puedo más. Me ha arruinado la vida»

Ha enviado una petición al Parlamento Europeo para que investigue la inacción del Gobierno central y catalán ante la okupación. Su inquilino hace casi dos años que no le paga el alquiler

Se llama Mar Guirao. Hace unos 15 años dejó Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona) para irse a Huesca. Allí tuvo a su hija, que ahora tiene diez años, tiene un negocio y vive de alquiler. Para pagar la hipoteca del piso de Sant Sadurní, decidió alquilarlo. El problema es que su inquilino hace casi dos años que no le paga y no tiene intención de hacerlo. Mar dice que se encuentra en una situación «límite» tanto económica como psicológicamente. Estos días se ha encadenado a un banco para denunciar su situación y también ha enviado una petición al Parlamento Europeo para que se revisen las leyes sobre la okupación en España y sobre todo en Cataluña, porque se ha convertido, dice en el escrito, en un «paraíso de la okupación».
Mar ha explicado a El Debate «que ya no puede más». Hoy estaba previsto que se celebrase el segundo juicio contra el okupa (al primero él no se presentó), pero ayer le notificaron que se había suspendido porque se ha declarado «vulnerable». Mar dice que desde el Ayuntamiento de Sant Sadurní le han ofrecido un piso de alquiler social, pero el problema, añade, es que tiene que pagar «mientras que en mi piso está gratis». Y él ya le ha advertido que no tiene intención de dejar la vivienda: «a mí cuando el juzgado me diga que me tenga que ir, y vengan los Mossos a echarme, entonces me iré», explica Mar.
De momento, a ella le ayudan la familia y los amigos a pagar las deudas, que van aumentando porque vive de alquiler en Huesca, es autónoma y tiene que pagar la hipoteca. En total, debe unos 60 mil euros. Mar dice que ya no aguanta más y que «en menos de dos semanas me veo en la calle con mi hija». Y todo ello sin que la legislación la ampare: «son los servicios sociales los que le deben dar el recurso. Yo no soy el amparo social de este señor. No debo serlo. Y sobre todo cuando la más vulnerable soy yo. Mi caso es extremo», señala Mar.
Ante esta situación también ha enviado una petición al Parlamento Europeo para que «investigue la inacción del Gobierno de España y del Gobierno de Cataluña ante la creciente amenaza que supone la ocupación de viviendas, pues se ha multiplicado hasta por siete en los últimos años, especialmente en Cataluña, que sufre en torno al 40 % del total de las ocupaciones en España». Es lo que pide Mar en el escrito. Y para denunciar su situación también se ha encadenado a un banco de la Plaza de Sant Sadurní d'Anoia.
«¿Qué más tengo que hacer para que me devuelvan mi vivienda?», se pregunta. Vivienda que va a tener que vender, asegura, «para pagar las deudas después de 20 años pagándola religiosamente».
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