Juanjo Isern, candidato a la Federación Catalana de Fútbol.Cedida

Tribunales

El candidato alternativo a la Federación Catalana de Fútbol recurrirá la sentencia para «regenerar» la entidad

«Este no es solo un recurso judicial. Es un clamor de rebeldía democrática», asegura Isern

Esta semana, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) dictaba una sentencia en la que confirmaba a Joan Soteras como presidente de la Federación Catalana de Fútbol, pese a que sobre él hay otras causas abiertas por la presunta manipulación de las actas en las elecciones a la entidad. En concreto, él y su cúpula están acusados de falsedad en documento público y privado y de administración desleal.

Este martes, el candidato a la FCF Juanjo Isern daba a conocer un comunicado de prensa en el que declara de «forma clara y rotunda» que presentará recurso contra la decisión tomada por el TSJC. «Pero no nos pararemos aquí: ampliaremos las acciones jurídicas vigentes y exigiremos responsabilidades. Con lo cual, las palabras de Joan Soteras de ‘espero que aporte paz y la tranquilidad necesaria para poder continuar haciendo crecer el fútbol catalán y sus clubs’, no será posible», asegura.

La nota de prensa de Juanjo Isern considera que la sentencia no solo es decepcionante, sino alarmante. ¿Por qué? Considera que desautoriza, de manera insólita, al gabinete jurídico de la Generalitat de Cataluña, que como administración demandada se allanó expresamente a la demanda interpuesta por Isern delante del TSJC, exigiendo el cese inmediato y la posterior inhabilitación de los actuales directivos por infracción a los estatutos de la Federación y de la Ley del Deporte.

La sentencia reconoce, expresamente, que se ha producido un incumplimiento estatutario por parte de la Federación, que la Ley del Deporte asocia a inhabilitación. Sin embargo, la sentencia no aplica esta inhabilitación.

Los Estatutos de la Federación impiden que los candidatos puedan ser directivos de forma simultánea, para garantizar la igualdad entre los candidatos. Esto, aunque Soteras y su junta estuvieron 16 días ocupando ilegalmente el cargo, tanto el TCE y el TSJC han acreditado que esta circunstancia nunca ha ocurrido.

Joan Soteras, en una imagen de archivoFederación Catalana de Fútbol

De la sentencia sorprende que habiéndose confirmado una causa de nulidad radical, que implica el cese inmediato de los miembros de la candidatura impugnada, la decisión judicial se base en disquisiciones jurídicas sobre como se ha de calificar o nombrar la grave infracción cometida, acreditada por la misma Generalitat.

«Un clamor de rebeldía»

En el comunicado de prensa se afirma que «no estamos dispuestos a aceptar que la Federación Catalana de Fútbol esté dirigida por personas investigadas penalmente por delitos graves cometidos en el ejercicio del cargo y con penas de prisión sobre la mesa». Y finaliza diciendo que “este no es solo un recurso judicial. Es un clamor de rebeldía democrática, una llamada a la regeneración y una defensa, sin concesiones del verdadero fútbol catalán: el de los valores, la transparencia y la justicia.

A la espera del siguiente paso de la candidatura de Juanjo Isern, cabe recordar que el juzgado de Instrucción número 2 de Sabadell sigue acusando a Soteras de presuntos delitos continuados por falsedad en documento público y privado y otros delitos de administración desleal, como apuntábamos al principio del artículo.