Estudiantes consultan sus tribunales de las PAU en la UPF de Barcelona, en una imagen de archivo

Estudiantes consultan sus tribunales de las PAU en la UPF de Barcelona, en una imagen de archivoEuropa Press

Cataluña

Los profesores catalanes están hartos: «O se da un golpe de timón, o se destruye la educación»

Profesores en Cataluña alzan la voz pidiendo un cambio de modelo educativo después de conocerse el pobre resultado de las pruebas de competencias básicas

«Sin conocimientos, no hay competencia que valga. O se cambia el concepto, o esto no va a funcionar». Quien pronuncia esta frase es Xavier Massó, profesor de instituto y secretario general del Sindicato de Profesores de Secundaria. Pero, como él, piensan otros docentes que piden a las administraciones en general y a la Generalitat en particular, un cambio de rumbo en el sistema educativo.

Todo ello, tras conocerse los resultados de las competencias básicas en Cataluña. Los estudiantes de 6º de Primaria han empeorado sus puntuaciones con respecto al año pasado en Lengua Catalana, Matemáticas y Ciencia, Tecnología e Ingeniería y los de 4º de ESO bajan en Castellano, Inglés y la competencia científico-tecnológica. De hecho, y yendo más al detalle, estos alumnos, los de primaria, no llegarían al nivel mínimo en ciencia, pero es que obtienen el más bajo de la historia en matemáticas. Y los de ESO no consiguen el nivel en inglés, matemáticas y ciencia y tecnología.

Y recordemos que, hace solo unos días, conocíamos también los resultados de las Pruebas de Acceso a la Universidad. La nota media general es de 6,4 la más baja desde 2017 si se tiene en cuenta los datos facilitados por la consejería de Universidades el día que los jóvenes pudieron consultar sus notas. En cambio, si se tiene en cuenta la nota publicada por el departamento posteriormente, sería la más baja desde 2013, que se situó en el 6,359.

Por materias, bajaron las notas en catalán, lengua castellana (en concreto, los estudiantes han conseguido en esta materia medio punto menos que el año pasado y un punto menos que hace dos años); también bajan las calificaciones de inglés, por poner solo algunos ejemplos.

«Aquí no hay milagros. Si no se ponen los codos, no hay nada que hacer», asegura Xavier Massó, a quien, por otro lado, no le sorprende nada los resultados de las pruebas de competencias básicas, porque «cuanto más se profundiza en el modelo educativo actual, peores resultados se conseguirán». Y eso que «estamos hablando de una prueba de competencias básicas, que, para entendernos, y si miramos en el diccionario la definición de lo que es básico, prácticamente lo que suponga no conseguir un 10 sería un suspenso», precisa.

Para este profesor es «muy grave» la cantidad de alumnos que no han llegado al nivel básico. «Este es el gran problema», lamenta, empezando por las importantes carencias en comprensión lectora: «si no entiendes lo que lees, lo que te preguntan, cómo vas a contestar algo bien. Y ya no hablo de las faltas de ortografía, que eso también hay que tenerlo en cuenta». Pero para Massó, el problema no es de los alumnos, sino de un sistema «que ha renunciado a enseñar».

Y de eso se trata, apostilla. De que se dé un volantazo, un «golpe de timón» y se enseñen conocimientos y «nos dejemos de competencias y no sé qué más mandangas, que eso en Cataluña nos gusta mucho». De hecho, para este docente, no es que no se transmitan conocimientos, tampoco rutinas, ni técnicas de estudio, y «luego a los estudiantes, cuando les aprietan un poco lo ven todo cuesta arriba».

Xavier Massó ponía un ejemplo claro: «si en un curso me están explicando el Teorema de Pitágoras, no estoy en condiciones de entenderlo si es que me cuesta sumar o multiplicar, porque me falla la base. Vamos a ver, si me promocionan de curso sin saber qué son raíces cuadradas, pero luego el programa me dice que tengo que empezar a hacer ecuaciones o límites, es que algo no cuadra». Y el problema, añade, es que si no aprenden lo que necesitan, después «en la mochila vamos arrastrando más y más déficits y es cuando viene el desastre y el naufragio total».

El ejemplo de Portugal

A este profesor le hemos preguntado por los recursos que la Generalitat está poniendo para mejorar los resultados educativos o el acuerdo con la OCDE, que lleva a cabo las pruebas PISA, con el mismo objetivo. Massó lo tiene claro: «el problema no es el dinero que se gastan, sino en qué se lo gastan. Ya puedes poner muchos orientadores, pero si los chicos no tienen base, es tirar ese dinero a la basura».

Y sobre el acuerdo con esa institución, tira de ironía: «lo que hay que hacer es intentar seguir y adaptar lo bueno que tienen los países que encabezan el informe PISA, porque, normalmente, los países que están arriba en esas pruebas, hacen, precisamente, lo contrario de lo que recomienda la OCDE».

Este profesor de secundaria cree que se debería seguir la fórmula que aplicó Nuno Crato en Portugal, cuando estuvo al frente de la cartera de Educación: más conocimientos, menos competencias y apostar por las evaluaciones externas a nivel nacional. En cambio, apunta Massó, en España se apuesta por un sistema «que ha renunciado a enseñar y lo que quiere es un aprobado generalizado».

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