Marcela Topor, la mujer de Puigdemont, sosteniendo una tarta para celebrar los 300 episodios de TheWeeklyMag
La otra incógnita de Puigdemont: en diciembre acaba el contrato público de su mujer, de 6.000 euros al mes
El PSC decidirá antes de Navidad si renueva el programa de Marcela Topor mientras Junts anuncia su ruptura con Sánchez
El calendario pone a Carles Puigdemont en una situación delicada. Su esposa, Marcela Topor, verá extinguirse el 20 de diciembre su contrato con la Xarxa Audiovisual Local de la Diputación de Barcelona, justo cuando el líder independentista proclama su divorcio definitivo del PSOE. La decisión sobre su continuidad recaerá en manos socialistas.
Topor percibe 6.000 euros mensuales por presentar The Weekly Mag, un magazine televisivo que depende de un organismo controlado por el PSC. Según datos del Portal de Transparencia consultados por The Objective, la actual renovación cubre apenas cuatro meses —de agosto a diciembre—, la más breve de su historial.
Un pacto que sobrevive a todo
Lo llamativo es que ese acuerdo se firmó casi dos semanas antes de que Salvador Illa se reuniera con Puigdemont en Bruselas, descartando así que fuera fruto de negociaciones entre ambos. El programa, en antena desde 2018, ha resistido todas las turbulencias políticas entre Junts y los socialistas.
La paradoja resulta evidente. Mientras Puigdemont exigía a ERC romper con el PSOE en Madrid, su propia formación mantenía pactos sólidos con los socialistas en la Diputación barcelonesa, generando acusaciones de hipocresía dentro del independentismo. El espacio se graba en AILAIC, un estudio del Ensanche cuyo alquiler cuesta otros 17.400 euros al ente público.
Diciembre, mes clave
Lluïsa Moret preside la Diputación gracias a un acuerdo donde participan dos alcaldes vinculados a Junts: Marc Castells y Josep Triadó. Pese al anuncio de ruptura con el Gobierno central, fuentes de Junts reconocen a The Objective que seguirán votando iniciativas beneficiosas en el Congreso, mostrando que la desconexión tiene matices.
Antes de fin de año, el PSC decidirá si prorroga el programa de Topor. Puigdemont comprobará entonces si su retórica de ruptura es compatible con preservar ingresos familiares y mantener puentes con quienes también controlan su posible amnistía.