Uno de los murales que el PP pide que se elimine por transmitir odio hacia Israel

Uno de los murales que el PP pide que se elimine por transmitir odio hacia IsraelPP

Cataluña

El PP exige a Collboni eliminar las pintadas de odio a Israel en el Parque de les Tres Xemeneies de Barcelona

Daniel Sirera recuerda que este tipo de mensajes vulneran las normas del programa municipal Murs Oberts

El presidente del Grupo Municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, ha exigido al alcalde Jaume Collboni que ordene la retirada inmediata de las pintadas con mensajes violentos y antisemitas aparecidas en los murales del Parque de las Tres Xemeneies, en el Paralelo de Barcelona.

Según el PP, en estos murales, acompañados de imágenes de carácter bélico, se pueden leer frases como «DEATH TO THE IDF» (muerte al ejército israelí), «Tout le monde déteste Israhell» o «Israel asesina, Europa patrocina», que el grupo considera una incitación al odio y la violencia contra la comunidad judía.

Sirera ha advertido que «Barcelona no puede ser escenario de mensajes que fomenten el odio ni la violencia. La libertad de expresión no puede amparar la incitación a la muerte o la discriminación», y ha reclamado al gobierno municipal socialista una «actuación inmediata y contundente».

El grupo popular recuerda que este tipo de mensajes vulneran las normas del programa municipal Murs Oberts, que regula los espacios de arte urbano de la ciudad y prohíbe expresamente los contenidos ofensivos, sexistas, xenófobos o que inciten a la violencia. Además, según la Ordenanza de Civismo, el Ayuntamiento está obligado a borrar en un plazo máximo de 24 horas las pintadas ofensivas o discriminatorias.

El PP de Barcelona considera «inaceptable» que un espacio promovido por el propio consistorio «se utilice para difundir mensajes de odio, especialmente en un momento de gran tensión internacional», en referencia al conflicto entre Israel y Hamás.

Por ello, el grupo popular ha solicitado formalmente al Ayuntamiento que verifique si el mural fue autorizado o supervisado por los responsables del programa Murs Obert; que lo elimine de forma «inmediata» y que analice jurídicamente si el contenido pudiera constituir un delito de odio, conforme al artículo 510 del Código Penal. Y, si ese fuera el caso, presente una denuncia penal contra los autores.

Sirera ha subrayado que «los muros públicos en los que se permite pintar deben ser lugares de expresión artística y convivencia, no escaparates de intolerancia ni de mensajes violentos que siembran división».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas