Antonio Escudero, en una imagen de archivoWikimedia

Caso FCF

Antonio Escudero se perfila como el delfín del PSC para heredar la Federación Catalana de Fútbol bajo sospecha

El empresario es la apuesta del gobierno catalán para sustituir a un Soteras cada vez más acorralado

441 clubes presentaron su firma para que la Federación Catalana de Fútbol (FCF) convocara una Asamblea Extraordinaria con un único punto en el orden del día: votar la convocatoria de elecciones para sacar a Joan Soteras de la presidencia y acabar con la presunta corrupción que va unida a la Federación desde hace varios años.

La realidad es que tumbaron casi todas las firmas, menos el 15% necesario para convocarla, cosa que no se ha hecho. La pregunta es ¿por qué no se ha convocado y hay algo más que no se ha explicado? La respuesta es afirmativa.

Desde hace un tiempo el actual secretario general de Deportes de la Generalidad de Cataluña, Abel García, tiene una relación directa con Soteras y con José Miguel Calle, director general de la FCF. García es una de las personas de confianza del presidente catalán, Salvador Illa: él fue quien lo inició en el mundo de las maratones y casi cada día corre con él, entrenando. Con lo cual esta relación no es ajena al conocimiento del presidente.

Luego tenemos a un personaje que ha vuelto a la palestra. Hablamos de Antonio Escudero, el empresario número uno de La Jonquera (Gerona), donde controla el centro comercial Gran Jonquera y varios estancos. Es también vicepresidente del Área Social del FC Barcelona, cargo que ocupa desde su nombramiento como directivo del club el 17 de marzo de 2021, al inicio de la nueva era de Laporta.

De 1983 a 2001 fue concejal en el Ayuntamiento de La Jonquera por el PSC, y de 1991 a 2001 estuvo en la Diputación de Gerona y fue miembro del Consejo Comarcal del Alt Empordà. En octubre de 2025 fue nombrado Vicepresidente Económico de la FCF, en sustitución de Miquel Sellarés. Es decir, forma parte del engranaje presuntamente mafioso encabezado por Soteras y Calle.

Un dato curioso es que tanto el consejero de Deportes, Berni Álvarez, como Joan Soteras aseguraron que habían firmas suficientes para convocar la Asamblea Extraordinaria. En sede parlamentaria, Álvarez dijo…

«Quiero informar, como seguramente ya sabrán ustedes, de un hecho reciente, que finalmente el día 19 de noviembre de 2025 -es decir, la semana pasada- ha entrado al registro un escrito de asambleístas de la Federación Catalana de Fútbol que piden al Consejo Catalán del Deporte que convoque subsidiariamente la Asamblea General Extraordinaria si la junta no lo hace en 15 días desde su petición. Nuestra asesoría jurídica nos ha emitido el criterio que es: tanto el Decreto 58/2010 como los estatutos de la Federación Catalana de Fútbol prevén que, si la junta no convoca en 15 días naturales una asamblea debidamente solicitada por, al menos, el 15% de los asambleístas -que parece ser el caso, el Consejo Catalán del Deporte puede requerir a la junta y, si persiste la inacción, convocar directamente la asamblea y adoptar los acuerdos necesarios»

Casualmente, al cabo de una semana Álvarez se desdijo de sus palabras y aseguró que aquella petición no se llevaría a cabo, porque consideraba que era un golpe de estado contra la actual junta de la FCF. Dicho de otra manera, Álvarez se desdijo de sus palabras en sede parlamentaria. La pregunta que nos debemos hacer es el motivo.

Escudero, delfín de Soteras

Según ha podido saber El Debate, la Generalitat de Cataluña tiene decidido que Escudero sea el nuevo presidente de la FCF. Los tempos serán los siguientes. En breve, Joan Soteras dimitirá de su cargo. Este tiene muy claro que, de salir la sentencia del Juzgado de Sabadell sobre la presunta falsificación de firmas, además de la corrupción, puede ir a la cárcel.

Le están ofreciendo una salida honrosa. Dimitir y salvarse de pasar por la cárcel y más a su edad. A Calle, que también es un personaje vinculado a la trama, se le puede ofrecer un cargo en la RFEF, vinculado con la vuelta de Luis Rubiales o la sustitución de Rafael Louzán por otro afín a los intereses del PSOE y del PSC

El presidente de la FCF, Joan Soteras, en una imagen de archivoAlejandro Martínez Vélez / Europa Press

Con la dimisión de Soteras, teniendo en cuenta que todos los miembros de la junta están imputados por algun que otro cargo, el único que está libre de cualquier acusación es Antonio Escudero. Con lo cual pasaría a ser presidente en funciones. Legalmente, tiene como plazo máximo el mes de marzo de 2027 para convocar nuevas elecciones. Si las cosas fueran normales estas deberían convocarse en noviembre de 2026.

Más de 10 meses

Con lo cual Escudero tiene más de 10 meses para visitar todos los clubes de fútbol catalanes y explicarles quién es –muchos no lo conocen– e intentar convencerlos que su candidatura es la mejor. Teniendo en cuenta que Escudero ha estado ya en varias candidaturas, intentará hacer las mil y una para ser escogido presidente, porque es lo que quiere y desea.

Con todo, debe presentar una candidatura con cara y ojos y alejarse del grupo de Soteras; ya no solo por sus imputaciones, sino porque demostraría que es una candidatura de continuidad, cosa que realmente es así. Escudero es el delfín de la trama, y ahora está protegido por la Generalitat de Cataluña y el PSC.

La FCF mueve un presupuesto de 30 millones de euros y gestiona a unos 2 millones de personas. Es un dulce muy goloso que todos los partidos desearían tener a su vera. Escudero, a pesar de haber sido alcalde por PSC, también tiene vínculos muy cercanos con Junts.

Dicho de otra manera, es un caballo ganador y que puede aportar ventajas a estos dos partidos políticos. En definitiva, lo que se pretende es que todo siga igual, con un cambio de cromos al frente, pero los que realmente dirigirán la FCF ser el actual secretario general de Deportes, la presidencia de la Generalidad de Cataluña, y el PSC.