Sílvia Orriols e Ignacio Garriga, en un montajeED

Política

Vox confía en que el 'boom' de Sílvia Orriols les reporte votos en Cataluña de forma indirecta

La formación conservadora señalan que la «normalización» del discurso de Aliança Catalana les puede beneficiar

Nadie duda en Cataluña del auge explosivo de Aliança Catalana (AC) en las encuestas. El partido ultranacionalista y de derecha dura liderada por la alcaldesa de Ripoll (Gerona), Sílvia Orriols, ve dispararse sus pronósticos electorales hasta el punto de que la última ola del barómetro del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat ya le otorgaba la posición de tercera fuerza en el Parlament, empatada con Junts.

No son pocos los que ven este crecimiento –a costa, especialmente, de votantes desencantados del partido de Carles Puigdemont– una amenaza a las expectativas electorales de Vox, por compartir ambas formaciones, un discurso muy crítico en inmigración e inseguridad. Sin embargo, desde Vox manifiestan tranquilidad, y confían en que, a la larga, el boom de Orriols les reportará beneficios electorales en Cataluña.

Según trasladan fuentes de Vox, el auge mediático de AC –favorecido por sus pocos medios afines y por sus muchos críticos, que amplifican su mensaje– hace que se «normalice» su discurso sobre la inmigración ilegal y la inseguridad en las calles. «Y en las zonas de la región que no son la Cataluña profunda, Vox es el referente para muchos cuando piensan en estos temas», añaden.

Una de estas áreas es Tarragona, donde Vox está ya trabajando en el diseño de las candidaturas para las próximas elecciones municipales, previstas para mayo de 2027 y que se presentan como la prueba de fuego para los de Orriols. Según un dirigente territorial, no están preocupados por el avance de AC, ya que confían en que los tarraconenses rechazarán el «antiespañolismo» de Orriols, para quien un inmigrante ilegal extranjero y un vecino del resto de España «son lo mismo».

Municipales y generales

De vuelta al marco general, Vox confía en que el burbujeo en torno a AC pueda servir incluso para impulsar sus resultados en las próximas elecciones generales, aun sin fecha. Desde la formación no descartan que pueda ocurrir un fenómeno de voto dual «similar al que ocurría en otros tiempos con CiU y el PP», en el que un votante de AC pasase a votar a Vox en las generales. Orriols ha insistido una y otra vez en que no se presentarán en estos comicios.

Sin embargo, si no hay un adelanto electoral, la próxima cita con las urnas que tendrán los catalanes serán las citadas elecciones municipales de 2027. Todos los partidos están trabajando a puerta cerrada con esto en mente, especialmente aquellos que concurren en Barcelona. No obstante, ni Vox ni AC tienen todavía decidido quién será su candidato, pese a que ambas formaciones cuentan con ganar representación en el consistorio.

La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, inaugura la sede del partido en BarcelonaEFE

Los de Orriols esperarán a anunciar a su candidato el 23 de abril, día de Sant Jordi, mientras que en Vox le quitan importancia al nombre concreto. No confirman si repetirá Gonzalo de Oro, actual líder del grupo municipal en Barcelona, y huyen de personalismos, fiando el resultado a la fuerza de su discurso, que –insisten– es «el mismo» en todos los rincones de España.

Mientras tanto, Vox inicia un año intenso, con la mirada puesta en las convocatorias electorales autonómicas –a las negociaciones actuales en Extremadura seguirán, previsiblemente, las de Aragón, Castilla y León y Andalucía– y que en Cataluña pretenden comenzar «volviendo a la calle», con protestas contra las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en Barcelona y manifestaciones contra la «islamización» en Tarragona y otras ciudades.