La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, en una imagen de archivo

La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, en una imagen de archivoLorena Sopêna / Europa Press

Orriols disputa a Puigdemont el gran reducto de Convergencia: línea directa con el 'establishment' catalán

La vieja burguesía catalana se abre a Aliança Catalana: Cuatrecasas y el Círculo Ecuestre tantean a Orriols

La subida de Aliança Catalana en las encuestas del CEO está despertando el interés de los círculos empresariales vinculados históricamente al pujolismo, que han empezado a invitar a Sílvia Orriols y a su entorno a foros reservados de la élite económica catalana.

El encuentro del Empordà impulsado por Emilio Cuatrecasas

La información la avanza SER Catalunya, que desvela que Emilio Cuatrecasas, presidente de honor del conocido bufete de abogados, ha organizado para el próximo 31 de enero una reunión con Sílvia Orriols en el Hotel Terraverda, en el Baix Empordà, ante un grupo de socios del llamado Petit comitè Empordà.

Según explica el propio Cuatrecasas a la SER, la iniciativa parte de él mismo, sin relación previa con la líder de Aliança Catalana, con el objetivo de que este círculo social pueda conocer de primera mano el proyecto político que encabeza la alcaldesa de Ripoll. «No la conozco. Como ahora es la novedad política, busqué el correo del Ayuntamiento y le mandé un mensaje», relata el empresario a la cadena SER, que describe la cita como una charla con turno de preguntas y rehúye cualquier etiqueta de apoyo político.

El Petit comitè Empordà lleva años funcionando como un foro discreto de matrimonios de clase acomodada vinculados al golf y a la Costa Brava, donde desde 2017 han intervenido figuras como Artur Mas, Inés Arrimadas o Xavier García Albiol, así como periodistas e historiadores, para debatir cuestiones que van desde Napoleón a la inteligencia artificial o las elecciones en Estados Unidos.

Círculo Ecuestre: primer desembarco en la burguesía barcelonesa

El acercamiento del establishment a Aliança no se limita al Empordà. En junio del año pasado, la formación ya se presentó en sociedad ante el Círculo Ecuestre de Barcelona, uno de los epicentros tradicionales de la burguesía catalana vinculada al entorno convergente, en un acto de carácter privado.

Aquel encuentro se enmarcó en el ciclo «Trobades en clau registral» organizado por los Registradores de Cataluña, y tuvo como protagonista a Aurora Fornos, secretaria de política institucional de Aliança Catalana, que expuso las propuestas del partido en materia de vivienda ante empresarios y profesionales en la sede del club. El medio subrayó que el acto evidenciaba la entrada de la formación de Orriols en un espacio hasta ahora reservado para actores del nacionalismo clásico y contrario al procés.

Este tipo de convocatorias, de asistencia limitada y difusión restringida, consolida una vía de diálogo con sectores que, durante décadas, se alinearon con los gobiernos de Convergència i Unió y que ahora buscan recomponer su influencia en un escenario político fragmentado.

El salto demoscópico de Aliança Catalana

El interés de las élites económicas llega en paralelo al salto demoscópico de Aliança Catalana. El último barómetro del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) otorga a la formación una horquilla de 19-20 escaños en el Parlament, en empate técnico con Junts, y la sitúa como la tercera fuerza del arco parlamentario catalán en un eventual adelanto electoral.

Diversos análisis publicados en prensa subrayan que Orriols ha dejado de ser una figura local de Ripoll para convertirse en referente del nacionalismo identitario de orden, disputando a Junts el espacio del centro‑derecha soberanista y atrayendo a votantes desencantados con el procés. Este crecimiento, unido a su proyección mediática y a su discurso contundente en cuestiones de inmigración y seguridad, la ha situado en el radar de los círculos empresariales que tratan de anticipar el próximo reparto de poder en Cataluña.

De los foros discretos al ‘establishment’ catalán

Las reuniones del Petit comitè Empordà organizadas por Cuatrecasas se presentan, en palabras del propio anfitrión, como espacios de «curiosidad social» sin «connotación política», pero el listado de invitados y la presencia de líderes de diferentes partidos dibujan un punto de encuentro de la clase dirigente catalana con aspirantes a protagonizar la próxima etapa política.

Consultadas por la SER, fuentes de Aliança Catalana señalan que no tenían constancia formal de la cita del 31 de enero, ya aceptada por Orriols, y admiten que, de confirmarse, se trataría de uno de los primeros actos en círculos de poder catalanes en los que participe la líder del partido. Hasta ahora, la alcaldesa de Ripoll ha priorizado la compatibilidad entre la gestión municipal, su escaño en el Parlament y su vida familiar —es madre de cinco hijos—, lo que la ha llevado a declinar o posponer invitaciones de otros dirigentes y foros empresariales.

La invitación frustrada al Fòrum Nova Economia, donde Orriols estaba prevista como ponente en octubre pasado pero no pudo asistir por una indisposición de última hora, y su presencia anunciada en el Círculo Ecuestre, dibujan una trayectoria de progresiva normalización de Aliança Catalana en el circuito de foros donde tradicionalmente se han cocinado grandes consensos de la política catalana.

Un nuevo interlocutor para la antigua órbita pujolista

En conjunto, estos movimientos evidencian que una parte de la burguesía catalana que durante años orbitó alrededor de Jordi Pujol y de la antigua CiU empieza a mirar a Aliança Catalana como posible interlocutor preferente en el futuro. El análisis publicado por distintos medios apunta a que estos sectores buscan, más que un nuevo liderazgo ideológico, una fuerza capaz de garantizar estabilidad institucional, defensa del tejido económico y continuidad de su peso en la toma de decisiones.

En este contexto, las citas promovidas desde espacios como el Círculo Ecuestre o el Petit comitè Empordà se convierten en un termómetro del alineamiento entre la nueva derecha nacionalista emergente y los intereses de una élite económica que, en nombre de «salvar Cataluña», ha tratado históricamente de preservar tanto el proyecto nacionalista como su propia influencia. El recorrido electoral de Aliança y su capacidad de consolidar estos apoyos marcarán si este acercamiento se traduce o no en poder real en el próximo Parlament.

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