El colegio Canigó de Barcelona, en una imagen de archivoEuropa Press

Educación

El gobierno catalán consuma el portazo a las escuelas del Opus Dei que separan a chicos y chicas

Nueve centros perderán totalmente el concierto el curso 2026-2027 y pasarán a ser privados

Cayó la espada de Damocles que pendía sobre los colegios vinculados al Opus Dei en Cataluña que segregan por sexos como parte de su modelo educativo. Este viernes, el Departamento de Educación de la Generalitat de Cataluña confirmó en rueda de prensa que no renovará el concierto a los nueve colegios ligados a esta realidad eclesial que separan a niños y niñas, y que ya habían renunciado a pedir el concierto o estaban esperando el portazo definitivo.

En concreto, se trata de los tándems La Vall-La Farga, Xaloc-Pineda y Les Alzines-Bell-lloc, además de Canigó, Viaró y Camp Joliu, aunque este último caso ya dejaron de estar financiados con fondos públicos en la etapa de ESO en 2022, y mantenían una prórroga limitada para infantil y primaria. En total, de cara al curso 2026-2027 se perderán 283 grupos, de los cuales 247 pertenecen a las escuelas que separan por sexo.

Así lo confirmaba el director general de Centros Concertados y Centros Privados de la Generalitat, Xavier Güell, que en la citada rueda de prensa puntualizó que «no se renueva el concierto a aquellas escuelas que no apliquen el principio de coeducación». Fuentes del departamento recuerdan a El Debate que la LOMLOE prohíbe explícitamente dar dinero público a centros que separan a los alumnos por sexo.

La Ley de Educación catalana, de 2009, ya fijaba la coeducación como principio obligatorio para los centros financiados por la Generalitat. Ambas normas combinadas dieron al gobierno catalán el respaldo jurídico para, a partir de 2020, poner en marcha la ofensiva contra las escuelas vinculadas al Opus Dei que mantenían la separación de sexos, un proceso que se intensificó entre 2024 y 2025.

Una escultura en los jardines de la escuela La Vall

Frente a ello, las escuelas respondieron. La Farga y La Vall, que en 2022 anunciaron el paso a un modelo mixto para mantener el concierto, decidieron finalmente conservarlo y pasar al régimen privado. En paralelo, otras escuelas han iniciado procesos de fusión o reorganización, buscando sinergias entre centros masculinos y femeninos para rebajar el impacto en las familias.

Es el caso de Les Alzines y Bell-lloc en Gerona, Xaloc y Pineda en L’Hospitalet o Canigó y Viaró, que se unificarán en la comarca del Vallès. Camp Joliu, en L'Arboç (Tarragona) está valorando opciones. Paralelamente, varios colegios de la red de la Institució Familiar d’Educació (IFE) –como Arabell, Terraferma, Montclar, Mestral, Airina o Aura y Turó– optaron por mantener el concierto adoptando un modelo mixto.

Críticas al Govern

Los colegios ligados al Opus Dei no son los únicos descontentos con la gestión del gobierno catalán en relación a la concertada. En un comunicado firmado por cinco asociaciones del sector, aseguran que, de aplicarse la propuesta de renovación de los conciertos con la que trabaja la Generalitat –que prevé que los conciertos se renueven cada seis años–, se perderán cerca de 165 grupos y 300 puestos de trabajo, tanto de personal docente como de administración y servicios.

En concreto, firman el texto la Federación Escuela Cristiana de Cataluña, la Agrupación Escolar Catalana, la Asociación Profesional Servicios Educativos de Cataluña, la Federación Catalana de Centros de Enseñanza y la Confederación de Centros Autónomos de Enseñanza de Cataluña. Critican que la aplicación del nuevo criterio, «no comunicado con anterioridad», supone la «no recuperación» de conciertos en los primeros cursos de etapa, en Primaria y en la ESO, en grupos que en algún momento no se habían llenado.

Aseguran que este cambio «repentino» perjudica a los centros, y «pone en riesgo» la distribución de la matrícula viva y del alumnado con necesidades educativas específicas. También, critican, «impide» recuperar unidades, lo que aseguran que supondrá la pérdida definitiva de líneas.