Catalia, Raquel y Berta, las alumnas catalanas con mejor nota en la selectividad
Educación
Dos de las tres mejores alumnas de Selectividad en Cataluña fueron a colegios del Opus Dei
Catalina Goytisolo y Raquel Giménez, formadas en centros de la institución religiosa, comparten el podio con un 9,9 junto a una tercera estudiante de la pública
La excelencia académica tiene nombre propio en Cataluña, y curiosamente, dos de esos nombres comparten un denominador común: su formación en colegios vinculados al Opus Dei. Catalina Goytisolo del Colegio Canigó de Barcelona y Raquel Giménez del Colegio La Vall de Bellaterra han conseguido posicionarse entre las tres mejores estudiantes de la Selectividad 2025 en territorio catalán, ambas con una puntuación de 9,9 sobre 10.
Una llamada inesperada de la Consejería
«Esta mañana he recibido un WhatsApp diciendo que me llamaría la consejera de Investigación y Universidades. Me he quedado alucinada porque no me lo esperaba», explicaba Catalina Goytisolo a TV3 tras conocer que había alcanzado una de las calificaciones más altas de toda Cataluña.
La estudiante del Canigó, descendiente de la reconocida familia literaria Goytisolo, obtuvo la máxima puntuación en su bachillerato mixto y un perfecto 10 en Castellano y Literatura. Su vocación está clara: quiere dedicarse a la enseñanza del inglés, inspirada por el ejemplo de su madre, quien precisamente este curso le impartió clases de latín. «Creo que los profesores son muy importantes», reflexiona la joven.
El modelo educativo del Opus Dei en cifras
Raquel Giménez, la otra representante del Opus Dei en este ranking, estudió en La Vall de Bellaterra. En declaraciones a «Els Matins» de TV3, se mostraba «muy contenta» del 9,9 obtenido: «No me lo esperaba». Con esta nota tiene asegurado el acceso a Comunicación Audiovisual en la UPF, donde el año pasado la nota de corte alcanzó los 11,6 puntos.
La joven destaca que los nuevos exámenes priorizaron «relacionar ideas, más que memorizar conceptos». Su mayor dificultad vino del examen de castellano, que requería «hacer un texto expositivo sobre la incertidumbre como concepto».
La tercera en discordia: el sector público compite
Completando este trío aparece Berta García, del Instituto Vilanova del Vallès, quien demuestra que la enseñanza pública también alcanza la excelencia. «Esperaba una buena nota, pero no ser la más alta de toda Cataluña», confesaba al programa «Tot es mou» de TV3.
García, futura estudiante de Ingeniería Biomédica, solo perdió medio punto en catalán y destaca que fue «muy constante» durante todo el curso, intensificando el estudio el último mes.
Más allá de Barcelona
En Girona, Iván Kapustin del Instituto Frederic Martí i Carreras de Palafrugell alcanzó un 9,8. El futuro estudiante de Bioquímica reconoce que su resultado «era inesperat, sobretot per la sensació que tenia sortint dels exàmens» y que se centró especialmente en Matemáticas, Química y Biología para la fase específica.