El líder de Junts, Carles Puigdemont, en una imagen de archivo
El laberinto catalán
Junts, en caída libre: se desangra entre fugas a Aliança Catalana y críticas a Puigdemont
Denuncias de acoso sexual, fugas de concejales y disputas entre la dirección del partido y exdirigentes crean sensación de caos entre cuadros y votantes
Junts se ha convertido en una organización en caída libre en los sondeos, sin liderazgo y con desorden interno. La encuesta del CIS, publicada esta semana, otorgaba un único escaño a Junts: el consuelo que le queda a los de Carles Puigdemont es que José Félix Tezanos se parece más a la bruja Lola que a un sociólogo.
Pero los problemas de Junts no se apellidan Tezanos y sí Benet, Mas, Comín, Esteban o Navarro. El exalcalde de Barcelona, Xavier Trias, mostró a inicios de semana su perplejidad porque Junts hubiera ofrecido la candidatura a la alcaldía de Barcelona a Tatxo Benet, ya que el exdirectivo de Mediapro siempre ha hecho gala de sus posiciones políticas de izquierdas.
El galimatías sobre quién será candidato a la alcaldía de Barcelona es una historia interminable. En el mismo programa en el que Trias criticaba a la dirección de su partido –Cafè d'Idees de RTVE–, el secretario general de Junts, Jordi Turull, negaba que se le hubiera ofrecido la candidatura a la alcaldía de la Ciudad Condal a Artur Mas, a pesar de que este dijo en un acto del Foro Nueva Economía, que había recibido la oferta y la había rechazado. Turull respondió a Mas en antena: «Posiblemente la conversación había sido malinterpretada».
Fugas de Junts
Mientras Junts tiene problemas para encontrar un candidato en Barcelona, en el resto de los municipios de Cataluña sufre fugas. En Amposta, al sur de la provincia de Tarragona, su hasta ahora concejal Eric Esteban ha anunciado que abandona esta formación para encabezar la lista de Aliança Catalana (AC).
El fichaje fue presentado a bombo y platillo por la mismísima Sílvia Orriols en la sala de prensa del parlamento catalán. Pocos días antes saltó la noticia de que el presidente del Parlament, Josep Rull, dirigente de Junts, tuvo que llamar a Rafa Navarro, alcalde de Premià de Mar (Barcelona), una de las alcaldías de mayor población en manos de Junts, para evitar que este abandonara el partido. En una entrevista, el también presidente del Consejo Comarcal del Maresme afirmó que la sintonía con la dirección del partido era nula.
El presidente del Parlament, Josep Rull, en agosto
La gota que ha hecho colmar el vaso ha sido la publicación de un informe del Parlamento Europeo que da verosimilitud a una denuncia por acoso sexual y psicológico cursada por un exasistente parlamentario de Toni Comín cuando este era eurodiputado. En el informe, el europarlamento se ofrece, incluso, a financiar los costes legales que tenga que asumir el extrabajador para poder denunciar a Comín.
Toni Comín, prófugo en Bélgica, como Puigdemont, ya fue acusado de apropiación de fondos del Consell de la República y ahora su partido guarda silencio mientras él afirma que denunciará al Parlamento Europeo por difamación.
Comín no pudo tomar posesión de su acta como eurodiputado por no cumplir con el requisito de jurar la constitución para recoger la acreditación, debido a que dicho trámite se realiza en el Congreso, y en el caso de que hubiera acudido a la Carrera de San Jerónimo, habría sido detenido por haberse fugado y no haber comparecido ante un juzgado.
En Junts, algunas fuentes apuntan a que las acusaciones contra Comín son una oportunidad para que este renuncie a su escaño y así pueda tomar posición la número dos de la candidatura, Neus Torbisco, que vive en España y no está inmersa en ninguna causa judicial.
Mientras Junts ve cómo día a día le crecen los problemas, decrecen los votantes y su irrelevancia es cada vez mayor.