Montaje de Pedro Sánchez y Begoña Gómez con los documentos de El Debate
Un nuevo fallo obliga a Sánchez a desvelar si se llevó a toda su familia a un palacio en el Falcon
El Debate acumula varios fallos que acorralan al presidente por su veraneo en Lanzarote, ya que se niega a aclarar a quién se llevó de vacaciones a las residencias del Estado y, por tanto, con cargo a las arcas públicas
¿Sánchez montó a su familia en el Falcon para veranear en La Mareta? La respuesta la tendrá que dar la propia Moncloa, que ya tiene sobre la mesa la orden de hacer pública la relación de acompañantes del jefe del Ejecutivo en el avión presidencial con destino Lanzarote o si, en su caso, se pagó con cargo al contrato de transportes del Estado.
De hecho, tal y como publicó El Debate, el presidente del Gobierno pasó el verano con su mujer, Begoña Gómez, y sus dos hijas, Ainhoa y Carlota, a las que también se sumaron sus padres, Pedro Sánchez y Magdalena Pérez Castejón; su cuñado, Miguel Ángel; y su concuñada, Fayette Proper, pero Moncloa también deberá aclarar si los subió al Falcon o si pagamos su viaje entre todos los españoles.
Esta orden llega en forma de una nueva resolución del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG), la 2026-0191 de este 20 de febrero, en la que la autoridad independiente encargada de velar por la transparencia de las administraciones públicas da diez días de plazo a Sánchez para aclarar tal extremo.
En ella, el CTBG reprocha una vez más a Presidencia que «son numerosas las resoluciones ya dictadas por este Consejo» en las que se ha dejado meridianamente claro que los acompañantes del presidente en el Falcon constituyen «información pública», por lo que deben facilitarse sin ningún tipo de excusa, salvo los que forman parte del dispositivo de seguridad.
Documento al que ha tenido acceso El Debate
Documento al que ha tenido acceso El Debate
Todo ello después de que Moncloa remitiese un escrito el pasado 28 de octubre firmado por su directora jurídica Isabel León, en el que reconocía que el presidente «trasladó su residencia familiar durante el mes de agosto» en una aeronave de las Fuerzas Aéreas y del Espacio, dependiente del Ministerio de Defensa, sin aclarar con quién viajó o si se pagó algún desplazamiento para familiares o invitados.
Sánchez también está obligado a desvelar sus invitados a La Mareta, donde se gastó 45.000 euros
De hecho, a este nuevo fallo contra la opacidad de Moncloa hay que unir que Sánchez aún no ha aclarado con quién se gastó 45.000 euros este verano, tal y como publicó El Debate. En concreto, Moncloa admitió que la factura final de las vacaciones veraniegas del presidente ascendió a 44.975,19 euros, frente a los 26.000 inicialmente reconocidos.
De este nuevo importe, 11.322,65 corresponden a alojamiento; 22.711,41 euros a manutención y 10.941,13 euros en concepto de locomoción, personal de seguridad excluido, aunque Moncloa se ha negado a hacer entrega de las facturas que soporten tales gastos por razones de seguridad nacional, pues considera que podrían servir para determinar las ubicaciones futuras de Sánchez, pese a que la presencia de Sánchez en Lanzarote es pública desde hace años. Todo ello sin aclarar a qué se refiere con los conceptos de manutención o alojamiento, pues, en principio, la presencia del presidente no debería suponer un coste más allá del de su propia estancia, incluyendo gastos de alimentación y otros suministros básicos.
De esta manera, se constata la desobediencia de Sánchez, que sigue sin cumplir lo ordenado en la resolución del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, número 1403-2025 del pasado 21 de noviembre, que le obligaba a explicar quiénes han sido sus invitados en el palacio Real de La Mareta, «con indicación de la razón de su permanencia en la residencia vacacional del jefe del Ejecutivo y secretario General del PSOE», entre otras cuestiones.
Esto es así porque Moncloa intentó dar carpetazo al asunto alegando que únicamente «organiza las actividades del jefe del Ejecutivo en el ejercicio del cargo y registra la información que de ellas pudiera derivarse», tal y como ya publicó este periódico. Un argumento que ha quedado sin efecto ante el CTBG, pues Presidencia ni siquiera lo remitió a la autoridad independiente, pese a sus solicitudes.
Documento al que ha tenido acceso El Debate
Documento al que ha tenido acceso El Debate
Además, este mandato también obligaba a Sánchez a aclarar el importe de las dietas que se hubieran abonado a la Guardia Civil por su permanente vigilancia durante los 23 días de las lujosas vacaciones del presidente. Esta cifra no es menor, pues cabe reseñar, además, que, en total, casi medio centenar de agentes de la Guardia Civil se trasladaron a Lanzarote. Sin embargo, a fecha de esta edición, Sánchez sigue sin cumplir.
Junto a ello, cabe destacar que este dispositivo llevaba implícito el cierre hasta el 31 de agosto de parte del espacio marítimo de la isla para su recreo vacacional, una superficie de algo más de 66 hectáreas marítimas por donde no podía navegar ninguna embarcación «por motivos de seguridad». Sin embargo, Presidencia del Gobierno se negó a reconocerlo, asegurando que no posee ninguna información o documento al respecto de este cierre del espacio marítimo. Ni de quién lo ordenó, ni por qué, ni tiene ningún documento solicitando ese cierre, pese a que es Moncloa quien se encarga de establecer el dispositivo de seguridad de Sánchez.