La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, durante la entrevistaTAC 12

El laberinto catalán

Madrid toma conciencia del impacto que tendrá Aliança Catalana en la política nacional

Sílvia Orriols aplaza el nombramiento de su candidato en Barcelona

Mientras Pedro Sánchez convierte a Barcelona en capital mundial del progresismo woke, la sociedad catalana parece caminar en sentido contrario. La Vanguardia publicó una encuesta la semana pasada que otorgaba dos escaños al congreso a Aliança Catalana (AC).

Pocos minutos después de que el medio del grupo Godó publicará el estudio demoscópico, desde el cuartel general de Sílvia Orriols se recordó, una vez más, que no van a concurrir a esas elecciones, dado que consideran a España un país extranjero y una fuerza ocupante de Cataluña.

La realidad, no obstante, es que si Orriols pide la abstención y no participa en las elecciones generales eso afectará al resultado de Junts, y en menor medida al de ERC, en especial en Lérida y Gerona. De rebote, podría favorecer al PP, que en ambos casos quedó muy cerca de obtener diputado en las dos circunscripciones pero se quedó en blanco.

En todo caso, el daño ya estaba hecho. La encuesta reflejaba la pérdida de dos escaños de Junts, y acabó siendo la antesala de la crisis del PSC en Ripoll, feudo de Aliança Catalana, donde los concejales socialistas han sido expulsados del partido por permitir la aprobación del presupuesto municipal del ayuntamiento, presidido por Orriols.

Desde Barcelona o Madrid hacer discursos contra Aliança Catalana es fácil: antes ya se practicó la misma política de aislamiento hacia el PP en el pacto del Tinell, hacia Ciudadanos, o hacia Vox. Sin embargo, desde la proximidad parece más difícil combatir a Orriols.

Primero fueron los concejales de Junts en la capital del Ripollés los que se negaron a apoyar una moción de censura contra la alcaldesa, y ahora los socialistas se han encontrado con que nadie entre los que formaron parte de la candidatura socialista en Ripoll ha querido cubrir las dos vacantes que han dejado los concejales dimisionarios.

Un factor condicionante

Aliança Catalana ya es un factor condicionante de la política catalana, tanto a nivel local como autonómico, y ahora en Madrid la política nacional empieza a tomar consciencia de lo que supondrá la formación de Orriols como elemento desestabilizador de la política nacional.

La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, inaugura la sede del partido en BarcelonaEFE

Algunas encuestas señalan que Aliança Catalana competiría hoy por una segunda posición en el parlamento catalán, superando a ERC y Junts. En los municipios, la hiperactividad de AC hace prever que presentarán infinidad de candidaturas, y que más allá de las alcaldías que obtengan tendrán capacidad de decidir gobiernos e diputaciones, consejos comarcales y de algunas capitales de comarca catalanas.

Uno de los últimos ejemplos es su desembarco en Berga (Barcelona), feudo hasta ahora de la CUP, una formación independentista y de extrema izquierda que lleva ya dos mandatos gobernando.

El desconocimiento por parte de muchos actores políticos nacionales de qué es Aliança Catalana y de quién está al frente ha llevado a muchos a intentar aproximarse a Orriols para conocerla de primera mano y saber de sus intenciones, pero ella ni viaja a Madrid, ni habla en castellano ni manifiesta interés alguno por conocer a nadie en la capital de España, un país extranjero para ella.

Sin candidato

Aliança Catalana tenía previsto desvelar el nombre de su candidato a la alcaldía de Barcelona coincidiendo con la festividad de Sant Jordi, día muy señalado en Cataluña, pero ahora ha anunciado que aplaza su decisión. Algunas fuentes indican que el candidato elegido se habría echado atrás ante la presión y señalamiento que sufre Aliança Catalana.

Otros dicen que aún no está decidido quien será el candidato, incluso los hay que creen que Orriols ha decidido esperar a que Junts «se equivoque» nombrando su candidato, para luego presentar ella al suyo e intentar erigirse como opción útil del independentismo en Barcelona.