Alejandro Fernández (PP) e Ignacio Garriga (Vox), este viernes
Cataluña
El CEU reúne a los líderes del PP y Vox para consolidar el «pendulazo» de la derecha en Cataluña
El ‘think tank’ CEU CEFAS contraprograma la cumbre ‘progre’ de Sánchez con Alejandro Fernández e Ignacio Garriga
Mientras Pedro Sánchez se reunía con el presidente de Brasil en el marco de su triple cumbre de izquierdas en Barcelona, a pocos kilómetros de allí se celebraba una ‘contracumbre’ en sentido contrario, y de ámbito catalán. Ha sido en la Universidad Abat Oliba CEU, que ha acogido la jornada El futuro de la derecha en Cataluña, organizada por el think tank CEU CEFAS, y que ha contado con la presencia de los máximos responsables del PP y Vox en Cataluña: Alejandro Fernández e Ignacio Garriga, respectivamente.
«Ya teníamos la fecha reservada desde hace tiempo, la intención no era ligarlo a la cumbre de Sánchez, pero ha coincidido», señalan desde la organización del evento, que ha concluido con un llamado a la «esperanza» en que la hegemonía en Cataluña es «reversible». Un «pendulazo» –Garriga dixit– liderado por los jóvenes con el que tanto el líder popular como el dirigente de Vox se han comprometido.
Ignacio Garriga (Vox), Jorge Soley y Alejandro Fernández (PP), este viernes en la UAO
Es la segunda vez en pocos días que se reúnen en Barcelona máximos dirigentes de PP y Vox en Cataluña –Jaime Mayor Oreja juntó a Fernández y al portavoz de Vox en el Parlament, Joan Garriga, en la presentación de su libro en el Círculo Ecuestre–, pero en esta ocasión el ambiente académico ha favorecido la entente cordiale entre ambas formaciones, que han dirigido sus ataques más virulentos a la izquierda y el nacionalismo.
Garriga, que se ha definido como «populista» y defensor del «sentido común», ha abierto fuego definiendo la derecha como una «actitud vital», que preconiza el orden frente al caos o la verdad frente al relativismo. Por su parte, Fernández ha aludido al célebre filósofo conservador Roger Scruton y ha señalado que «haberse avergonzado durante décadas de la palabra derecha» ha llevado a una paradoja: «La derecha gobierna infinitamente mejor que la izquierda, pero tiene un prestigio social terrible», ha señalado.
El «fracaso» de la derecha
Así, Fernández ha llamado a destacar la «belleza» del pensamiento de la derecha, en ámbitos como la «celebración y difusión de la vida frente a la muerte»; la «humildad» de proteger, cuidar, mejorar y traspasar el legado recibido, o la defensa de la propiedad privada, «el último reducto de libertad frente a la tiranía».
Con todo, ambos han coincidido en que la historia de la derecha en Cataluña durante las últimas décadas es la crónica de un «fracaso». Un fracaso que para Fernández es «rotundo» y para Garriga es «con mayúsculas». El también secretario general de Vox ha señalado que «los que deberían haber abanderado la guerra cultural han renunciado históricamente a ella», y ha descrito la situación actual como un horizonte de «desastre moral».
Sin embargo, ambos están convencidos de que aún no se ha escrito la última palabra en esta historia. «Los partidos de derechas vamos a crecer, la mayoría social es amplia y creciente, porque las almas son libres», ha señalado Fernández. En un futuro inmediato, no obstante, ha augurado un Parlament de Cataluña donde la derecha tenga mayoría, pero en el que el pacto sea «impracticable» por la dimensión «exacerbada» del eje nacional.
Tanto Fernández como Garriga han considerado que es imposible llegar a acuerdos de calado con Junts o con Aliança Catalana (AC), más allá de coincidir en alguna votación de forma circunstancial. «Es metafísicamente imposible pactar con alguien que sostiene que el español debe ser expulsado de la esfera pública, o que los que no pensamos como ellos somos colonos de una nación invasora», ha insistido el líder popular.
Ambos ponentes, yendo un paso más allá, han considerado que no se puede hablar de derecha nacionalista. Para Garriga, porque formaciones como Junts, AC o Units per Avançar «renuncian a la tradición y la herencia, y se entregan al wokismo y la basura ideológica». Para Fernández, el nacionalismo es «por definición» incompatible con la derecha porque «cualquier proyecto político que clasifique a las personas en función de su adhesión identitaria es incompatible con la igualdad de derechos y oportunidades».
Ambos consideran que el viraje hacia la derecha de los jóvenes es una gran noticia «han dicho basta, están dispuestos a recuperar lo que les han arrebatado», dice Garriga, mientras Fernández destaca que hay que «confiar» en las nuevas generaciones. Al hablar sobre recetas para recuperar una «catalanidad hispánica» –en palabras del moderador del acto, Jorge Soley–, Garriga ha reclamado «abanderar el patriotismo, que es mucho más que la Constitución». El dirigente de Vox ha considerado que «el constitucionalismo no ilusiona», algo que Fernández ha puesto en duda.