Una joven sujeta la placa con la «L» que indica la condición de conductor novel
Cataluña
Sacarse el carné de conducir: una misión casi imposible en Cataluña
85.000 jóvenes tienen la teórica aprobada, pero deben esperar seis meses para hacer el examen práctico
Alrededor de 85.000 catalanes están en el limbo entre haber aprobado el examen teórico de conducir y realizar el examen práctico. El tiempo de espera entre ambos ejercicios es actualmente de seis meses, un problema agravado por el contexto de colapso viario en Cataluña, sin fiabilidad en el servicio férreo, donde el carné de conducir se ha convertido en un producto de primera necesidad.
Cataluña es la comunidad autónoma, que, según datos de la propia DGT, es donde más se demora el tiempo para acceder a un examen de conducir. El motivo está en la falta de personal, que fuentes de la misma Dirección General de Tráfico (DGT) sitúan en 300 personas.
Los examinadores son funcionarios públicos y aunque los últimos datos de la EPA sitúan al empleo público en franco crecimiento, este incremento no ha llegado a la DGT, que mantiene la misma plantilla estable desde 2013.
Para defenderse de los ataques que recibe, la DGT argumenta que en 2025 convocó 44 plazas en Cataluña, pero 29 quedaron vacantes y solo se cubrieron 15, cifra claramente insuficiente. Según datos de la patronal del sector, uno de los problemas es que la oposición es de ámbito nacional, y Cataluña es una plaza sin demanda entre los ganadores de la oposición.
En las cuatro provincias catalanas hay 1.600 autoescuelas, pero hay pocos examinadores para tantos candidatos, lo que provoca la demora de medio año. En un año la lista de espera ha crecido en 10.000 personas a pesar de que la plantilla de la DGT en Cataluña es de 138 personas.
Sin plan a la vista
El Ministro del Interior prometió un «plan de choque», pero al igual que otros anuncios gubernamentales en Cataluña –por ejemplo, en Cercanías– dicho plan no se ha traducido en mejora alguna. A esta lista de espera de suman las 1.400 personas a las que se les retiro el carné en Cataluña en 2025 y que deben volver a examinarse para obtener su licencia tras pasar un curso.
Una de las medidas que se prevén es la de realizar los exámenes en más ciudades, pero sin personal la propuesta de ampliación de puntos y pistas de examen no será efectiva. En estas circunstancias, muchos catalanes optan por sacarse el carnet en provincias como Teruel o Cuenca, con mucha menos saturación.
Cada año 60.000 catalanes obtiene su carné de conducir y se venden 34.000 vehículos, así que a una media de 12 exámenes a la semana por instructor, la previsión es que la lista de espera y el tiempo de demora seguirá subiendo.