Baterías antiaéreas del Turó de la Rovira

Baterías antiaéreas del Turó de la RoviraWikipedia

Cataluña

Barcelona regulará el acceso a los Búnkers del Carmel para frenar la masificación turística

Junts y PP se han abstenido y Vox ha votado en contra de la iniciativa

El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado este viernes impulsar un sistema de regulación de acceso a las baterías antiaéreas del Turó de la Rovira con el objetivo de reducir la saturación turística y mejorar la convivencia con el vecindario. La iniciativa, presentada por ERC, ha salido adelante en el pleno municipal con el apoyo del gobierno de Jaume Collboni y de Barcelona en Comú. Junts y el PP se han abstenido, mientras que Vox ha votado en contra.

La propuesta plantea que el futuro sistema de control y gestión del espacio cuente con la participación del Museo de Historia de Barcelona (MUHBA) y persiga limitar la presión turística sobre uno de los miradores más concurridos de la ciudad, especialmente durante las noches y fines de semana.

El texto aprobado apuesta por compatibilizar el uso «sostenible» del enclave con el derecho al descanso y la calidad de vida de los vecinos, que desde hace años denuncian problemas de incivismo, botellones, ruido y acumulación de visitantes.

Además, el acuerdo contempla reforzar el cumplimiento de los horarios de cierre de las antiguas baterías antiaéreas, impedir el acceso fuera de horario mediante medidas de control y aumentar la presencia de la Guardia Urbana para prevenir conductas incívicas.

La iniciativa también pide actuar sobre la promoción turística del espacio en redes sociales y plataformas digitales para evitar que el Turó de la Rovira continúe difundiéndose como un lugar asociado al ocio nocturno o al consumo de alcohol.

La líder de ERC en el Ayuntamiento, Elisenda Alamany, ha defendido la necesidad de «recuperar el control» sobre un espacio que considera «emblemático» pero que, a su juicio, lleva años sufriendo situaciones de descontrol. Alamany ha advertido contra lo que ha definido como «la economía del selfie» y ha insistido en que la ciudad debe proteger tanto el patrimonio como la convivencia vecinal.

Desde el gobierno municipal, la concejal Sara Belbeida ha avanzado que en junio se pondrá en marcha un grupo de trabajo específico para abordar el futuro del Turó de la Rovira. Según ha explicado, será en ese espacio donde se analizarán las posibles fórmulas para regular los accesos y definir el papel que podría asumir el MUHBA en la gestión del recinto.

Belbeida ha evitado concretar medidas cerradas, aunque ha asegurado que el consistorio estudiará «todas las herramientas necesarias» para reducir la presión sobre el entorno vecinal. También ha recordado que el Ayuntamiento ya ha reforzado en los últimos años la presencia de agentes cívicos y Guardia Urbana, además de cerrar diariamente el recinto y aumentar las tareas de mantenimiento y limpieza.

Barcelona en Comú ha respaldado la propuesta, aunque ha lamentado que el texto definitivo haya rebajado parte de las medidas iniciales planteadas por ERC. El concejal Pau Gonzàlez sí ha valorado positivamente la incorporación del MUHBA a la futura gestión del espacio, una reivindicación que, según ha señalado, reclamaban los vecinos.

Junts y el PP han optado por la abstención. Los posconvergentes han defendido que el problema del Turó no se resuelve con «más vallas», sino con más presencia policial y control efectivo. Los populares, por su parte, han asegurado que están a favor de ordenar los flujos de visitantes, aunque rechazan que la regulación se convierta en una medida «ideológica contra el turismo». Vox ha sido el único grupo que ha votado en contra de la iniciativa y ha criticado lo que considera un discurso de «turismofobia».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas