El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, entrando en el hemiciclo
Cataluña
Illa cierra filas con Sánchez: «es el mejor presidente» que ha tenido España
El presidente de la Generalitat defiende al jefe del Ejecutivo ante las críticas de la oposición por los casos de corrupción que afectan al entorno socialista
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha reafirmado este miércoles su respaldo a Pedro Sánchez en uno de los momentos más delicados para el PSOE. En una sesión de control en el Parlament marcada por las referencias a los distintos casos e investigaciones que afectan al entorno socialista, Illa ha defendido sin matices al presidente del Gobierno y ha asegurado que sigue considerándolo «el mejor presidente del Gobierno que ha tenido España».
La declaración llega en una semana especialmente complicada para los socialistas, con la esposa de Sánchez, Begoña Gómez, y el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero pasando por los tribunales en distintos procedimientos judiciales, mientras continúan generando controversia las investigaciones policiales y los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil relacionados con personas vinculadas al entorno del PSOE.
La defensa de Sánchez ha centrado buena parte del pleno del Parlament. El líder del PP catalán, Alejandro Fernández, ha preguntado directamente a Illa si continúa «poniendo la mano en el fuego» por el jefe del Ejecutivo y ha aprovechado para reprocharle el apoyo que, según ha dicho, ha prestado en el pasado a dirigentes socialistas posteriormente cuestionados.
«Usted puso la mano en el fuego por Santos Cerdán y se quemó; la puso por Paco Salazar y también se quemó; la puso por Zapatero y se la está socarrimando, y la sigue poniendo por Sánchez y también se la quemará», ha afirmado Fernández desde la tribuna.
El dirigente popular ha ido más allá y ha planteado tres posibles explicaciones para la actitud del presidente catalán: que no sepa elegir a sus aliados, que desconozca lo que ocurre a su alrededor o que comparta las conductas que están siendo investigadas. «En cualquier caso, la situación es insostenible», ha concluido.
Lejos de replegarse ante las críticas, Illa ha reivindicado su confianza en Sánchez y ha defendido la actuación de las instituciones frente a cualquier caso de corrupción. El presidente de la Generalitat ha insistido en que es necesario hacer todo lo posible para prevenir estas conductas y actuar con la máxima contundencia cuando se producen.
Las críticas no han llegado únicamente desde el PP. Junts, la CUP y los Comunes también han aprovechado la sesión para exigir explicaciones sobre los casos que afectan al PSOE y reclamar una mayor transparencia por parte de los socialistas.
La presidenta del grupo parlamentario de Junts, Mònica Sales, ha acusado a Illa de mantener una actitud de «opacidad» y le ha reprochado que no ofrezca explicaciones sobre los casos de presunta corrupción. «Cuanto más largos son los silencios, más sospechas hay», ha advertido.
Sales ha vinculado además esta cuestión con la gestión del Govern y ha acusado al Ejecutivo catalán de acumular «fracasos históricos» en ámbitos como la vivienda, la educación o la sanidad. Aunque ha reconocido que los acuerdos parlamentarios permiten a Illa disponer de estabilidad para completar la legislatura, le ha advertido de que no agote «la paciencia de los catalanes» y le ha instado a acometer una remodelación del Govern, empezando por los tres consejeros reprobados por la Cámara catalana.
La sesión de control ha evidenciado hasta qué punto la situación política nacional sigue condicionando el debate catalán. Mientras Illa ha tratado de blindar políticamente a Sánchez y mantener su apoyo al líder socialista, la oposición ha aprovechado el foco sobre las investigaciones judiciales para cuestionar su criterio político y desgastar al Govern en un momento de máxima presión sobre el PSOE.