Salvador Illa accediendo al hemiciclo
La Generalitat de Cataluña quiere gestionar los trenes AVANT
Tras la transferencia de Cercanías (Rodalies), la Generalitat de Cataluña quiere ahora lograr el traspaso de los trenes Avant. La idea del gobierno regional es crear una red catalana de Alta Velocidad.
Es una propuesta que choca con la retirada de los trenes de alta velocidad AVLO entre Madrid y Barcelona que RENFE ejecutó, sin protesta alguna del gobierno de la Generalitat, en septiembre de 2025. El fin del servicio se decretó alegando problemas técnicos en los trenes S-106 Avril, pero se ha mantenido en otras líneas como el Madrid-Valencia o las líneas de alta velocidad al sur y norte de España.
La idea de crear un servicio de alta velocidad gestionado por la Generalitat surge, inicialmente, de una propuesta de CC.OO. y abarcaría los recorridos en Avant que actualmente se prestan, que son Barcelona – Gerona - Figueres, Barcelona - Tarragona – Lérida y Barcelona - Tortosa. Los servicios AVANT han disparado su demanda en Cataluña a raíz del mal funcionamiento de Cercanías, que ha generado accidentes, retrasos y recorridos realizados en bus o suspendidos. El gobierno de Illa y Óscar Puente, ministro del ramo, primero acusaron a los años del PP del mal estado de la red por falta de inversión, pero en los últimos tiempos han derivado la responsabilidad a proveedores como Siemens.
Avant expende actualmente tres millones de billetes en Cataluña, cerca de un 25 % del total nacional, y no deja de crecer ante la imprevisibilidad del servicio de Cercanías. Los retrasos, anulaciones y problemas de Rodalies, que llevan a que menos del 50 % de los trenes cumpla su horario y a que los retrasos medios sean de 23 minutos, han disparado la demanda de Avant, así como ha crecido el uso del vehículo particular y de los autobuses. Generando atascos de acceso y salida de Barcelona y falta de unidades de transporte colectivo por carretera. Muchas empresas se han decidido a flexibilizar horarios o facilitar teletrabajo ante la imposibilidad de que sus trabajadores cumplan con el horario debido a la catástrofe ferroviaria en Cataluña.
La negociación por la transferencia de Avant aún no es oficial, pero la filtración de la información, que recogió el diario Ara, siempre cercano a fuentes de los partidos independentistas, revela que esa será la próxima reivindicación nacionalista en la que el PSC estará de acuerdo.
Actualmente, ya se ha constituido una empresa mixta entre el Estado y la Generalitat para gestionar Cercanías, de la que la Generalitat tiene el 50,1 %, y se ha empezado la transferencia en las líneas de forma progresiva. Las fuentes consultadas por El Debate señalan que algunos de los sindicatos vinculados a RENFE, como el Sindicato Ferroviario, CSIF o Alferro, se han mostrado contrarios a la transferencia al gobierno autonómico, como ya hicieron con la creación de una empresa mixta y el traspaso de personal de la ferroviaria estatal a la empresa de nuevo cuño, por temer a perder los derechos laborales adquiridos. La transferencia de Avant sería un nuevo motivo de preocupación para los trabajadores adjudicados a esas líneas y servicios.
Algunas de las voces sindicales señalan, además, que la cesión a Cataluña de los Avant es más compleja que Cercanías, dado que esta última es una red de proximidad no interconectada; en cambio, Avant es una red nacional de velocidad alta y distancias medias y largas.
El Plan de inversión anunciado por el gobierno tras el colapso del sistema a inicios de este año prevé una inversión para el periodo 2026-2030 de 1.828 millones, de los que 740 se invertirán en infraestructuras y estaciones, y el resto, mayoritariamente, en la compra de 53 nuevos trenes, pero por ahora los últimos datos territorializados de inversión del Estado por CC.AA. no reflejan el inicio de este plan.