Dibujo realizado con IA

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Un plagio literario del siglo XIV que la mitología catalana adoptó como su origen real

Un capbreu del siglo XVI recoge el mito inventado de Otger Cataló, origen legendario de Cataluña respaldado por familias reales

El documento notarial de la época feudal donde los campesinos reconocían las propiedades y los tributos que debían a un señor feudal o eclesiástico se llamaba capbreu. El del Priorato de Garraf, perteneciente a la orden cartuja de Escaladei o a Santa Ana, del siglo XVI, es célebre porque contiene uno de los primeros relatos escritos de la leyenda de Otger Cataló y los Barones de la Fama, un mito fundacional sobre el origen de Cataluña y sus condados. A título de curiosidad, transcribimos el ingenuo documento, que revela cómo una persona de mediana cultura conservaba e interpretaba la leyenda durante el siglo XVI.

En el tiempo en que los moros tenían el principado de Cataluña y gran parte y lo mejor de España, entró en esta tierra un gran capitán que vino de Francia, el cual se llamaba Otger Cataló, con el cual vinieron en compañía IX barones, los cuales hacían compañía de tres en tres.

Con estos sobredichos barones vinieron muchos caballeros y gentiles hombres para conquistar la tierra y mantener la fe cristiana, y en la conquista murió el dicho capitán Otger estando bajo el sitio de Empúries, y por su nombre titularon la tierra Cataluña; y por la multitud de los muertos, los cristianos se retiraron a las montañas y castillos roqueros, y así estuvieron contra los moros hasta que el emperador Carlomagno vino y conquistó toda España, especialmente el principado de Cataluña, en el cual encontró a los nueve barones, digo los IX barones, y partió todo el principado en novenas en honor de los IX órdenes de los ángeles, de esta manera, esto es: IX condados, IX vizcondados, IX casas de nobles hombres, IX casas de valvasores y 900 casas de gentiles hombres; y en cada condado había un vizconde, un noble y un valvasor.

- Conde de Rosellón, vizconde de Castellnou, noble hombre de Canet, valvasor de Moritot.

- Conde de Barcelona, vizconde de Cardona, noble hombre de Montclús, valvasor de Boixadors.

- Conde de Pallars, vizconde de Vilamur, noble hombre de Bellera, valvasor de Torrelló.

- Conde de Osona, vizconde de Cabrera, noble hombre de Centelles, valvasor de Vilademunt.

- Conde de Tarragona, noble hombre de Castellet, vizconde de Escornalbou y valvasor de Mediona.

- Conde de Empúries, vizconde de Rocabertí, noble hombre de Cerviá, valvasor de Foixá.

- Conde de Urgell, vizconde de Áger, noble hombre de Remens, valvasor de Guimerá.

- Conde de Cerdaña, vizconde del Quer Foradat, noble hombre den Veig, valvasor den Veig.

- Conde de Besalú, vizconde de Bas, noble hombre de Porqueres, valvasor de Basora.

Y fundó novecientas casas de caballeros y gentiles hombres; y así estuvo hasta que vino el conde de Barcelona llamado Borrell, quien en su tiempo vio que la tierra venía a menos en gente de condición porque en las batallas morían todos los días, por gracia de Dios hizo otras novecientas casas, esto es, que les dio privilegio militar, y a los sirvientes que eran siervos los hizo libres, las cuales son llamadas IX casas generosas o de paraje”.

El personaje de Otger Cataló lo inventó Pere Tomic en el 1438 y luego magnificado por la Renaixença. Sobre todo porque quisieron vender «murió el dicho capitán... y por su nombre titularon la tierra Cataluña». El nombre no es baladí. Otger Cataló se traduce como «patria catalana». Lo mismo ocurre con los Nueve Barones de Fama, copia de la leyenda de Jacques de Languyon «Los Nueve de la Fama», aparecida en «Istoria Novem Militum» en 1312. La visión catalana es del 1418. Estos nunca existieron, pero no todo es falso, pues hay hechos reales.

Guerau de Alemany, barón de Alemany. Esta baronía nunca existió. En cambio los Alemany fueron barones de Cervelló, siendo el primer Alemany Hug de Cervelló, el cual falleció en 1063.

Bernat de Anglesola, barón de Anglesola. Esta baronía se constituyó en el 1056, cuando el conde de Barcelona, Ramón Berenguer «el Viejo», tomó el castillo de Tárrega a los sarracenos. El conde se lo cedió a Berenguer Gombau en 1079.

Galceran de Cervelló, barón de Cervelló. El primer barón fue Hugo I de Cervelló, que murió en el 1026. Luego pasó a los Alemany.

Galceran de Cervera, barón de Cervera. Esta plaza la conquistó Hug Dalmau (1067-1095). Como premio Ramón Berenguer «el Viejo» unió Cervera al condado de Ausona, y cedió la baronía a Hug Dalmau, que añadió a su nombre «de Cervera».

Bernat Roger de Erill, barón de Erill. La Casa de Erill se creó en el siglo XI, siendo una de las familias más poderosas de su época. El primer barón de Erill fue Ató de Erill, que falleció en el 977. A partir del 1599 pasaron a ser condes.

Hug de Mataplana, barón de Mataplana. Curiosamente el primer barón de Mataplana se llamaba igual, aunque este falleció en el 1089. a partir del siglo XIV pasaron a ser condes de Pallars.

Dapifer de Montcada, barón de Montcada. Esta fue otra de las grandes familias feudales. El primero fue Guillem I de Muntanyola, o de Vacarisa, el cual recibió el castillo de Montcada o Moncada, en el actual municipio de Moncada i Reixach (Barcelona), hoy desaparecido. Guillem I murió en el 1040.

Galcerán de Pinós, barón de Pinós. El primer barón fue Miro Ricolf de Pinós, que falleció en el 1068. Su hijo fue Galcerán I de Pinós (1068-1117). Uno de su hijos, Hug, se le considera uno de los fundadores de la Orden del Temple.

Gispert de Ribelles, barón de Ribelles. Los fundadores de esta casa fueron Gombau I de Ribelles y su hermano Ramón de Ribelles, vasallos del conde de Cerdaña. Lo fueron del 1072 al 1095. Eran vasallos de los castillos de Castellnou de Oluja, la Manresana, Bufaganyes y Oluges.

Con Otger Cataló y los Nueve Barones de la Fama se construyó un origen de Cataluña, que nunca existió, pero que gracias a un periodo, la Renaixença, que quiso crear una mitología, estos personaje pasaron a ser personajes históricos, aunque nunca existieron.

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