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Centro del Tarajal en Ceuta, cerca de la frontera

Centro del Tarajal en Ceuta, cerca de la fronteraEuropa Press

La vuelta de Marruecos a las expulsiones: autobuses de la Península a Ceuta para devolver a sus nacionales

Según las fuentes policiales consultadas por este periódico, esta vía de expulsión se utilizaba «toda la vida» en Ceuta, pero quedó prácticamente paralizada después de la pandemia

Marruecos ha vuelto a aceptar a sus nacionales expulsados de España y la Policía Nacional ha recuperado una vía que durante los últimos años había quedado prácticamente inutilizada, que consiste en trasladar hasta Ceuta a ciudadanos marroquíes en situación irregular que han sido interceptados en la Península y sobre los que pesa un expediente de expulsión para, una vez en la ciudad autónoma, devolverlos a su país a través de la frontera del Tarajal.

La operativa, que ha vuelto a adquirir actividad desde que Marruecos modificó su posición después de la entrada masiva en Ceuta de finales de julio, consiste en trasladar en autobuses policiales a personas que se encuentran en Andalucía y que ya tienen abierto el correspondiente procedimiento de expulsión. Según fuentes policiales consultadas por El Debate, no se trata de una operación creada específicamente a raíz de la crisis migratoria del 30 y 31 de julio ni de personas que participaran necesariamente en aquella entrada, sino de un procedimiento que se ha utilizado históricamente en Ceuta y que llevaba años prácticamente sin actividad porque Marruecos no estaba aceptando a sus nacionales en estas circunstancias.

El recorrido comienza en la península, donde los ciudadanos marroquíes son interceptados en situación irregular, principalmente en el entorno del Campo de Gibraltar, y pasan por las dependencias habilitadas para su identificación y tramitación administrativa. Una vez comprobada su filiación y determinado que no tienen derecho a permanecer en España, se inicia o continúa el expediente de expulsión. Cuando existe una resolución que permite ejecutar la medida y Marruecos acepta al ciudadano, la Policía organiza su traslado hasta Ceuta.

Los autobuses parten de la zona de Algeciras y recorren el trayecto hasta la ciudad autónoma, donde los inmigrantes son conducidos hasta el paso fronterizo del Tarajal. Es allí donde se ejecuta la expulsión hacia Marruecos. Las fuentes policiales consultadas explican que se trata de expulsiones legales, diferenciadas de los retornos voluntarios de las personas que permanecen en Ceuta tras la entrada masiva de julio.

Según las fuentes policiales consultadas por este periódico, esta vía de expulsión se utilizaba «toda la vida» en Ceuta, pero quedó prácticamente paralizada después de la pandemia. La frontera permaneció cerrada durante meses y, una vez reabierta, Marruecos dejó de aceptar en la práctica a ciudadanos marroquíes que España pretendía expulsar en este tipo de procedimientos. «En los últimos años en Ceuta no pasaba nadie», resume una de las fuentes consultadas. El cambio se ha producido después de la crisis migratoria del verano, tras la cual Marruecos ha vuelto a aceptar a sus nacionales que cuentan con documentación marroquí, lo que permite a la Policía española ejecutar de nuevo expedientes de expulsión que, hasta ahora, podían quedar pendientes por la imposibilidad de materializar la devolución.

Esta circunstancia explica la presencia de autobuses de la Policía Nacional en la frontera ceutí que ha sido observada en las últimas semanas. El Faro de Ceuta situó recientemente entre 200 y 300 los ciudadanos marroquíes trasladados desde la Península hasta Ceuta desde agosto para ser expulsados por el Tarajal. Según la información publicada por el periódico ceutí, se trata de personas interceptadas en el Campo de Gibraltar, algunas de ellas después de haber llegado a las costas gaditanas en embarcaciones o de haber sido localizadas ocultas en vehículos, que posteriormente son llevadas hasta la frontera ceutí.

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