La consejera de Educación, Esther Niubó, este lunes
Educación
El gobierno catalán intenta pasar página del fiasco de las pruebas PISA cesando a la número dos de Educación
Niubó anuncia que se ha abierto expediente a tres personas: dos funcionarios y un alto cargo
El curso escolar en Cataluña comenzará el próximo 8 de septiembre con dos patatas calientes sobre la mesa de la Generalitat: el conflicto laboral con los docentes –dos de los principales sindicatos mantienen la convocatoria de huelga para el próximo martes– y el escándalo de las pruebas PISA, que llevó a que los resultados de los alumnos catalanes quedaran excluidos de la evaluación por una serie de irregularidades en la selección de la muestra.
El problema, en concreto, es que más del 23% de alumnos que fueron seleccionados para participar en estas pruebas fueron excluidos por necesidades educativas o dificultades de aprendizaje, a pesar de que la OCDE fija un máximo del 5%. Este lunes, la consejera de Educación, Esther Niubó, ha intentado dar carpetazo al asunto, anunciando que se ha abierto expediente a tres personas y se ha cesado a la secretaria general del departamento, Teresa Sambola.
Niubó ha detallado que los tres expedientados trabajaban en el Consejo Superior de Evaluación del Sistema Educativo (CSESE): uno de ellos es un alto cargo y los otros dos, funcionarios. «Ha habido personas que no estuvieron a la altura de las responsabilidades que tenían encargadas», ha señalado Niubó, detallando que este martes se nombrará a la persona sustituta de Sambola.
La consejera ha intentado desvincular el fiasco de PISA con el cese de Sambola, aunque ha señalado que lo ocurrido con estas pruebas ha supuesto «un detonante» para repensar procesos y «fortalecer» el sistema. Con ecos de querer soplar y sorber a la vez, Niubó pretende que el relevo de su número dos ejerza de cortafuegos, pero de cara a la galería lo defiende diciendo que «tiene que ver con encarar una nueva etapa».
Negligencias en el proceso
A la espera de que el 8 de septiembre se publique el resultado de las diligencias previas realizadas por la consejería, Niubó ha adelantado una cronología provisional de lo sucedido, que atribuye a «un problema de no haber proporcionado una información suficientemente clara y precisa» durante una sesión con los centros en marzo de 2025, así como a negligencias a la hora de corregir el error a tiempo.
En concreto, según Niubó, durante esa reunión, el CSESE aportó a los centros una traducción de la información ofrecida por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE), pero en la que no constaba el límite del 5% de alumnos excluidos. «La información era correcta, pero incompleta», ha señalado Niubó.
En abril, cuando ya habían empezado a realizarse las pruebas, el INEE advirtió de que los centros educativos estaban superando este límite. Desde el CSESE se recibió la información, y se informó al INEE de que se trasladaría a los centros que aún no habían hecho el examen para que ajustasen la cifra, pero Educación «no tiene constancia» de que esta diligencia se trasladase a los colegios e institutos.
«Sin duda se podría haber actuado entonces», ha reconocido Niubó, señalando que el INEE siguió enviando advertencias hasta el 30 de mayo. Fue entonces cuando se cortó la comunicación hasta febrero de 2026, y en junio, al acabar el curso, la polémica se hizo pública al conocerse que la OCDE excluía a Cataluña de los resultados. Según Niubó, solamente cinco de los 51 centros escogidos cumplieron con el límite.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y la consejera de Educación, Esther Niubó, en una imagen de archivo
Las tres personas expedientadas forman parte de esta cadena de negligencias, y Niubó ha querido «exculpar» a los directores de los centros educativos: «La responsabilidad está en el departamento», ha dicho. La consejería ha activado una comisión para coordinar pruebas y estudios, pero Niubó ha esquivado las preguntas que inquirían sobre el fondo de la cuestión: por qué Cataluña es la única comunidad con un porcentaje tan alto de centros sobrepasando el límite de alumnos excluidos.
Desde la consejería aseguran que «habrá que esperar a que finalicen las diligencias» abiertas, aunque señalan que el final de este proceso no está a la vista. Lo que sí promete Niubó es que en las pruebas PISA del curso 2026/2027 no habrá problemas, «ni los tendremos en el futuro».
Reunión con los sindicatos
Sobre la huelga convocada para el 8 de septiembre por los sindicatos USTEC-Stes y CGT, Niubó ha revelado que esta semana se reunirá con ambos para «buscar puentes» e intentar desconvocar el parón en el arranque del curso.
«No es el inicio que hubiésemos querido y hubiésemos esperado», ha dicho, subrayando que el Govern respeta el derecho de huelga y entiende las reivindicaciones, pero pidiendo garantizar el derecho a la educación «en un día como el inicio de curso» donde alumnos comienzan nuevas etapas.
Niubó también ha puesto en valor haber alcanzado acuerdos con los otros tres sindicatos de la mesa sectorial –CC.OO., UGT y Aspepc·Sps–, y ha subrayado el «esfuerzo» del departamento con estos acuerdos educativos para fortalecer el sistema, con la incorporación de 1.800 profesionales a los centros y mejoras salariales.