El presidente de Junts, Carles Puigdemont, en una imagen de archivo
Cataluña
Puigdemont reclama a España «descolonizar» Ceuta y Melilla y compara su situación con la de Gaza
El líder de Junts insta a seguir las recomendaciones de un analista que pide realizar un «impulso genuino» hacia la descolonización
Es habitual que el líder de Junts, Carles Puigdemont, exprese sus opiniones a través de su cuenta de X, donde suele compartir artículos y análisis en materia de política internacional que le sirven para vehicular sus propias posturas. El último ejemplo ha tenido lugar en las últimas horas, cuando el expresidente catalán prófugo ha compartido un análisis sobre las tensiones territoriales entre España y Marruecos acerca de Ceuta y Melilla.
«Para aprender más sobre las raíces del conflicto entre el Estado Español y el Reino de Marruecos, este artículo proporciona un contexto histórico de gran valor», asegura Puigdemont, compartiendo un análisis del profesor de la Universidad de Columbia Joseph Massad, publicado en Middle East Eye.
«No os lo perdáis, tampoco la recomendación final», añade el dirigente independentista. El final del artículo está dedicado al futuro, y en él Massad señala la alianza de Marruecos con Donald Trump y con Israel. «La alianza anti-palestina de Marruecos con Trump e Israel no puede determinar el futuro de las dos colonias de asentamiento», en referencia a Ceuta y Melilla.
«El futuro debe depender de un genuino impulso por la descolonización, uno que se aplique de igual modo a Sabtah y Maliliah [Ceuta y Melilla, en árabe], el Sahara Occidental y todos los territorios palestinos, libaneses y sirios colonizados por Israel», concluye Massad, cuya tesis es que Ceuta y Melilla no son ciudades españolas en pleno derecho, sino colonias conquistadas.
El marco independentista
En este sentido, Puigdemont recoge sus palabras como una referencia velada a la situación catalana, ya que el independentismo suele usar este lenguaje imperialista para referirse a los lazos entre España y Cataluña. De hecho, «colonos» se convirtió en un insulto habitual para referirse a los catalanes partidarios de la unidad de España durante el procés.
Puigdemont entra así en la cuestión de la integridad territorial de España, una cuestión que Junts no había abordado desde que estalló la crisis en Ceuta, a finales de julio. Hasta ahora, los postconvergentes se habían limitado a aprovechar la situación para reactivar el traspaso de las competencias en inmigración y para reclamar que Cataluña quede fuera del reparto de los más de 1.500 menores inmigrantes que a día de hoy están por las calles ceutíes.