Una de las armas intervenidas en la operación

Una de las armas intervenidas en la operaciónEuropa Press

Cataluña

La Policía desmantela en Gerona un arsenal con 644 armas, uno de los «más grandes» intervenidos

El líder de la organización, un experto armero que había estado en el Ejército ruso, transformaba armas de fogueo en armas capaces de disparar munición real

La Policía Nacional ha desmantelado en Figueres (Gerona) uno de los mayores arsenales clandestinos de armas intervenidos en España en los últimos años. En un trastero utilizado como taller clandestino, los agentes han localizado 644 armas, miles de cartuchos, silenciadores, cargadores y maquinaria para modificar armamento.

La operación Javelín ha permitido desarticular una organización que se dedicaba a transformar y distribuir armas de fuego a otras estructuras criminales. Según los investigadores, el entramado abastecía a grupos relacionados principalmente con el narcotráfico y otros delitos violentos.

El principal investigado era un especialista en armas y trabajos de torno que había adquirido conocimientos durante su paso por el ejército ruso. Su experiencia le permitía modificar armas de fogueo y detonadoras para convertirlas en armas capaces de disparar munición real.

«Para nosotros era un objetivo de alto valor», ha explicado el inspector jefe Enrique Azorín, responsable del Grupo de Respuesta contra el Crimen Organizado (Greco) Levante de la Udyco, al referirse al principal investigado.

El arsenal encontrado en Figueres permite hacerse una idea de la capacidad de la organización. De las 644 armas intervenidas, 16 eran armas de fuego reales, 221 ya habían sido transformadas para disparar munición real y el resto estaban pendientes de modificación.

Los agentes encontraron armas en distintas fases del proceso, desde piezas todavía intactas hasta otras que ya habían sido manipuladas. También localizaron dos subfusiles con los números de serie borrados y un rifle con visor que, según las primeras comprobaciones, había sido robado en la Comunidad Valenciana.

La Policía Científica tratará ahora de recuperar las numeraciones eliminadas para determinar el origen de las armas y comprobar si alguna de ellas ha podido estar relacionada con delitos cometidos anteriormente.

Una investigación que comenzó en Badajoz

La investigación se inició a principios de año a partir de una operación desarrollada en Badajoz. Los agentes detectaron que un grupo relacionado presuntamente con el tráfico de drogas y armas recibía paquetes mediante empresas de mensajería procedentes de la Comunidad Valenciana.

La organización utilizaba identidades falsas y suplantaba a remitentes y destinatarios para dificultar el rastreo de los envíos. La Policía tuvo que combinar los controles sobre las empresas de paquetería con la cibervigilancia de los canales utilizados por los traficantes.

En junio, los investigadores interceptaron un paquete enviado desde Benidorm a Badajoz. En su interior encontraron una pistola, un subfusil, un silenciador y un cargador. Las actuaciones posteriores permitieron detener a varios implicados e intervenir otras armas y munición.

Los agentes siguieron entonces avanzando por la cadena de distribución hasta identificar a un especialista en armas en la Comunidad Valenciana. A finales de junio fue detenido cuando transportaba en un vehículo un rifle, una pistola semiautomática y munición de distintos calibres.

La presión policial provocó que el principal investigado desapareciera temporalmente. Posteriormente abandonó Alicante y terminó trasladándose a las comarcas de Gerona con ayuda de personas de confianza.

Los investigadores le siguieron hasta L'Escala y detectaron que acudía a un trastero situado en Figueres. El registro de ese espacio permitió descubrir el taller clandestino donde se acumulaba el arsenal.

Un proveedor para el crimen organizado

La preocupación de los investigadores no se limita al volumen de armas intervenidas, sino a su destino. La organización no funcionaba únicamente como un grupo dedicado al tráfico de armas: actuaba como proveedora de otras redes criminales. Las armas podían pasar por intermediarios antes de llegar a sus destinatarios finales. La Policía las relaciona con estructuras vinculadas al narcotráfico y con delincuencia violenta.

El jefe de la Brigada Central de Crimen Organizado, Javier Ramos, ha descrito este funcionamiento como una especie de «subcontrata» del crimen organizado. Determinadas organizaciones recurren a terceros para conseguir armas destinadas a extorsiones, ajustes de cuentas, amenazas o asesinatos.

La investigación todavía no ha permitido identificar a todos los destinatarios finales del armamento. Los agentes trabajan ahora para reconstruir la cadena completa, desde el origen de las armas hasta las redes criminales que podrían haberlas recibido.

La operación suma siete detenidos. Dos de ellos han ingresado en prisión, entre ellos el presunto responsable del taller clandestino de Figueres y uno de los receptores de las armas en Badajoz. A los investigados se les atribuyen presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, depósito y tráfico de armas y municiones y receptación. La operación continúa abierta y la Policía no descarta nuevas detenciones a medida que avance el análisis del material intervenido.

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