Manifestantes en Barcelona, en la concentración independentista convocada por la ANC, Òmnium y otras entidades
Cataluña
Un independentismo en horas bajas reúne a 45.000 personas en Barcelona, su segunda peor cifra en años
El secesionismo remonta ligeramente respecto al año anterior, en una Diada marcada por la irrupción de Aliança Catalana
La manifestación convocada por las principales entidades independentistas con motivo de la Diada ha reunido a 45.000 personas en las calles de Barcelona, según el primer recuento realizado por la Guardia Urbana. Se trata de un ligero repunte para un movimiento en horas bajas –son 17.000 personas más que el año pasado–, pero aún así se trata de una cifra muy baja respecto a los momentos álgidos del procés, hace casi una década.
Lejos quedan las manifestaciones masivas con más de un millón de personas inundando la Diagonal, pero también queda atrás la cifra conseguida en 2024, cuando los mismos organizadores –la ANC, Òmnium Cultural y demás– reunieron a 70.000 personas en la capital catalana.
Un manifestante carga una urna del referéndum ilegal de 2017, este viernes en Barcelona
Como en los años previos, los convocantes han querido difuminar la caída en la afluencia apostando por un formato descentralizado: este viernes a las 17,14h –hora simbólica para conmemorar la caída de Barcelona durante la Guerra de Sucesión, el 11 de septiembre de 1714– se han puesto en marcha tres concentraciones, en Barcelona, Gerona y Amposta (Tarragona).
En el caso de la celebrada en Barcelona, la manifestación se ha organizado en dos columnas separadas: una avanzaba desde la Gran Vía y la otra, desde la plaza de la Catedral. Una simbolizaba el presente, dicen los organizadores, y la otra el futuro: ambas han confluido en plaza Cataluña, en un momento que pretendía ser simbólico y que ha contado con las voces de un centenar y medio de los coristas expulsados de la Sagrada Familia por intentar boicotear la misa con el Papa León XIV en junio.
Aliança, protagonista
En el plano político, las dos principales novedades en la concentración han sido el retorno de Oriol Junqueras –tras varios años sin acudir, el presidente de ERC ha destacado que «un país no se construye ni restando ni dividiendo», apelando a una unidad independentista que ninguno de sus protagonistas desea realmente– y el indudable protagonismo de Aliança Catalana (AC) y de su líder, la alcaldesa de Ripoll (Gerona), Sílvia Orriols.
Orriols, encantada de que este jueves la extrema izquierda les hiciera el juego al intentar impedir una manifestación de AC en el Fossar de les Moreres, ha asistido a la concentración junto a sus seguidores. Se la veía satisfecha: no es de extrañar, dado que este mismo viernes se ha conocido una nueva encuesta realizada por Sigma Dos para El Mundo que aúpa a su formación a segunda fuerza en unas hipotéticas elecciones autonómicas.
(En ampliación)