Jordi Castanyer, durante su polémica homilía
Un monje de Montserrat acusa a España de «subyugar una nación, sus derechos y su lengua» en una misa por la Diada
«El 11 de septiembre de 1714 nos arrebataron injustamente la libertad de nuestra nación y el habla», ha sentenciado el religioso benedictino
En una homilía convertida en arenga política, el benedictino Jordi Castanyer, un monje de la abadía de Montserrat ha hecho su propia y peculiar interpretación histórica al aseverar que, «en los trágicos hechos del 11 de septiembre de 1714, nos arrebataron injustamente la libertad de nuestra nación y el habla». El religioso ha hecho estas afirmaciones durante la misa que ha celebrado con ocasión de la Diada de Cataluña convocada por la Liga Espiritual de la Virgen de Montserrat y que ha reunido a cerca de 1.500 personas en la basílica de Santa María del Mar (Barcelona), según recoge la agencia Flama.
La celebración, a la que han acudido políticos y sacerdotes que se han significado reiteradamente a favor de la independencia, ha sido el único «acto religioso» oficial de la Diada y, en ella, el monje de Montserrat ha recordado «con nostalgia, con indignación, con tristeza, pero también con esperanza» la efemérides en la que el imaginario separatista sitúa su pérdida de soberanía.
Castanyer también ha lamentado tener que celebrar una nueva Diada «teniendo en el exilio un presidente del todo legítimo, una presidenta y otros políticos expedientados, condenados e inhabilitados con acusaciones al menos espurias, y un cantante en prisión de hace más de 5 años por decir verdades demostradas».
Con ello, el religioso se refería, evidentemente, al prófugo de la Justicia Carles Puigdemont y a varios de sus consejeros, así como al rapero Valtònyc, acusado y condenado por enaltecimiento del terrorismo, apología al odio ideológico, incitación a la violencia e injurias a la Corona. Pese al historial delictivo del sujeto, en otro momento de la arenga, Castanyer ha invitado a los presentes a desterrar «siempre sentimientos como el odio y la venganza». «Ninguna causa noble, ninguna nación digna ha triunfado ni sobrevivido movida, en primer lugar, en contra de otra», ha sentenciado.
«Censurar» y «condenar» el «exilio» del prófugo
El «exilio» de Puigdemont debería bastar, según el benedictino, para que «la iglesia, pero todos lo esperamos también de nuestros pastores, no puede, no pueden, dejar de censurar, y hasta de condenar, estos hechos que nos avergüenzan, y hacerlo con la misma claridad que emplean ante comportamientos que consideran poco éticos o que atentan la moral cristiana. Subyugar una nación, sus derechos y su lengua, atenta también a la moral cristiana», ha llegado a aseverar.
Respecto a las luchas intestinas en el seno del independentismo catalán, el monje de Montserrat ha hecho un llamamiento a «cerrar filas para levantar y construir», rehuyendo las peleas («una lacra más de la política del país, que frena, y mucho, en lugar de empujar»).