El PIB catalán creció un 0,7% en el segundo trimestre del año según datos adelantados por el Instituto Catalán de Estadística (IDESCAT)
El gasto público tira del PIB catalán mientras la industria y la inversión pierden fuelle
La economía catalana ha crecido en el interanual tres décimas por encima del conjunto de la economía nacional
El PIB catalán creció un 0,7% en el segundo trimestre del año según datos adelantados por el Instituto Catalán de Estadística (IDESCAT). El buen funcionamiento del PIB, tanto en Cataluña como en el conjunto de España, que crecen en la misma proporción, ha sido posible, en parte gracias a la reducción de precios de la energía y el buen funcionamiento del turismo que en Cataluña ha aumentado un 10,2% en comparación al año anterior.
En el tercer trimestre sin el dopaje a los precios energéticos habrá que analizar el impacto de los costes energéticos con lupa especialmente en Cataluña donde el borrón a los datos de crecimiento es el estancamiento en el ámbito industrial.
La economía catalana ha crecido en el interanual tres décimas por encima del conjunto de la economía nacional debido al incremento de la población en Cataluña y al consumo del sector público y de los hogares con incrementos del 3,4% y el 3,2% respectivamente, en cambio la inversión empresarial en Cataluña ha caído medio punto y la compra de bienes de equipo ha retrocedido un 3,8% mientras en el conjunto de país ha avanzo un 4,7%. Con estos datos el PIB catalán representa el 19,8% de la economía española y se mantiene como la segunda economía española detrás de la Comunidad de Madrid.
En la eterna batalla entre la Comunidad de Madrid y Cataluña la última ha crecido una décima más que la comunidad capitalina en el último año, aunque en tasa de actividad Madrid está en el 63,9% frente al 62,1% de Cataluña y en paro Madrid anda tres décimas por debajo.
El crecimiento del gasto del sector público catalán es cuatro décimas superiores al del gasto público nacional. Cataluña presenta buenos datos en el segundo trimestre en el sector servicios donde el crecimiento del 3,8% está cuatro décimas por encima al del conjunto del país. También en datos de paro Cataluña muestra su mejor cara al quedarse en el 7,7%, dos puntos por debajo de la media nacional.
En otros ámbitos la economía catalana muestra síntomas de menor dinamismo. Por ejemplo, en el sector industrial su crecimiento ha sido del 1,3%, medio punto por debajo de la media española. La demanda interna en Cataluña ha subido un 2,5% frente al 3,5% en todo el país. La subida muy moderada de los datos industriales ha lastrado las exportaciones catalanas con un aumento del 1,4%, seis décimas por debajo de las exportaciones globales de las empresas españolas.
En otro sector clave como es el de la construcción, con España necesitada de miles de viviendas para frenar la espiral de encarecimiento de estas, Cataluña ha crecido un 3,7%, cuatro décimas por debajo de la media española.
El sector público tira de la economía catalana pero la competitividad y el PIB per cápita, por debajo de la media europea, y algo por encima de los 40.000 euros son retos que la economía catalana no puede orillar.