El velero con droga interceptado en el Atlántico

El velero con droga interceptado en el AtlánticoACN

Cataluña

Una red asentada en Gerona utilizaba Roses para enviar veleros cargados de cocaína al Atlántico

Vigilancia Aduanera intercepta a 400 millas de Galicia una embarcación que había salido de Roses con 2.100 kilos de cocaína y detiene al presunto líder, de nacionalidad chilena

La operación contra una red dedicada a facilitar embarcaciones para el tráfico internacional de cocaína tiene su origen en Cataluña. El grupo investigado por el Servicio de Vigilancia Aduanera utilizaba un velero localizado en el puerto de Roses (Gerona) para una operación que terminó con la intervención de 2.100 kilos de cocaína en pleno Atlántico, a unas 400 millas de las costas gallegas.

La operación, bautizada como ‘Donzella’, comenzó en febrero, cuando la Unidad de Vigilancia Aduanera de Gerona recibió información de inteligencia sobre una embarcación de vela de entre 13 y 15 metros que podía haber participado en una operación ilícita en la zona fronteriza entre España y Francia.

Los investigadores identificaron un velero de 14 metros de eslora y bandera de Polonia que presentaba varios indicadores de riesgo analizados habitualmente mediante las herramientas de vigilancia marítima. Además, la persona que aparentemente figuraba como propietaria tenía antecedentes por hurtos y robos con violencia.

Los indicios llevaron a los investigadores a sospechar que el barco formaba parte de una estructura especializada en captar y facilitar veleros para transportar droga para distintas organizaciones criminales, especialmente vinculadas a Europa del Este y los Balcanes.

Para avanzar en la investigación, Vigilancia Aduanera recurrió a las autoridades polacas a través del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO). En junio, los agentes localizaron el velero en Roses, donde comenzaron a realizar seguimientos.

El movimiento decisivo llegó el 11 de julio. La embarcación abandonó el puerto sin activar el sistema AIS, el dispositivo de identificación y localización cuya utilización es obligatoria durante la navegación. Desde ese momento, los investigadores siguieron su rastro con la colaboración de la National Crime Agency británica y la DEA estadounidense.

La madrugada del 14 de septiembre, el buque de Operaciones Especiales ‘Petrel I’ localizó finalmente el velero a unas 400 millas de Galicia. Al abordarlo, los agentes encontraron repartidos por la embarcación 70 fardos con unos 2.100 kilos de cocaína.

Los cuatro tripulantes fueron detenidos. Se trata de ciudadanos de Argentina, Uruguay, Colombia y Albania. Según los investigadores, el ciudadano albanés tenía una función específica dentro de la operación: actuaba como una especie de ‘notario’ de la organización receptora, encargado de comprobar que la entrega de la droga se realizaba conforme a lo acordado.

El ‘Petrel I’ remolcó el velero hasta Vigo, donde se descargó la droga y quedaron a disposición judicial los cuatro detenidos. Pero la operación no terminó en el mar. Los investigadores continuaron las actuaciones en Cataluña y detuvieron al presunto líder de la trama, un ciudadano chileno establecido en las comarcas gerundenses.

Según Vigilancia Aduanera, este hombre era el encargado de captar embarcaciones con determinadas características para ponerlas a disposición de las organizaciones criminales. Otro de los implicados se encargaba de custodiar los barcos, proporcionar seguridad y detectar posibles aproximaciones de las autoridades.

La investigación también ha permitido identificar a otro supuesto miembro de la organización, de nacionalidad española y establecido en Barcelona, cuya detención está prevista en los próximos días, según la información facilitada por los investigadores.

La operación ha contado con la colaboración de la Dirección Nacional de Inteligencia e Investigación Aduanera francesa (DNRED) y con el apoyo del CITCO y del Centro de Análisis y Operaciones Marítimas contra el Narcotráfico (MAOC-N).

Los detenidos están acusados provisionalmente de pertenencia a organización criminal, contrabando y delitos contra la salud pública. Las diligencias serán instruidas por la Audiencia Nacional y la investigación continúa abierta.

El recorrido de la operación dibuja así un itinerario que empieza en Roses, donde los investigadores sitúan una de las piezas de la estructura, y termina cientos de millas mar adentro, con la incautación de más de dos toneladas de cocaína. Lo que Vigilancia Aduanera investiga ahora es el alcance completo de una red que, según sus pesquisas, no transportaba únicamente su propia droga, sino que proporcionaba embarcaciones y apoyo logístico a otras organizaciones criminales.

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