Galdric Santana muestra el dibujo de Gaudí y la reconstrucción en 3D
Año Gaudí
Así era la «catedral de agua» de 47 metros de alto que Gaudí diseñó en un examen: «Yo la construiría»
Una exposición a finales de 2026 permitirá recorrer virtualmente un edificio nunca terminado de Gaudí
En 1877, cuando aún era un estudiante de tercer curso en la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona, Antonio Gaudí diseñó una fuente monumental de 47 metros de altura para ser construida en la Plaza Cataluña, en pleno corazón de la Ciudad Condal. Era un ejercicio para un examen de la asignatura de Proyectos, y nunca fue más allá… hasta ahora.
Este 2026, los impulsores del Año Gaudí –una efeméride liderada por la Generalitat y la Universidad Politécnica de Barcelona (UPC)– están preparando una exposición inmersiva de realidad virtual que permitirá visitar por fuera y por dentro la fuente de Gaudí que nunca se construyó. La muestra llevará por título Código Gaudí. La experiencia inédita, y está prevista para el último trimestre del año.
Santana muestra una de las láminas que presentó Gaudí a su examen
Será uno de los platos fuertes del Año Gaudí junto con otras novedades ya anunciadas, como la apertura al público de edificios habitualmente privados, como las Teresianas o los pabellones Güell. La exposición está siendo producida por Mediapro Xperiences y, según sus organizadores, busca explorar «los orígenes creativos de Gaudí y su reconocimiento temprano».
Una obra «extraordinaria»
Para el comisario de la exposición, Galdric Santana, la fuente proyectada por Gaudí para Plaza Cataluña es «una obra extraordinaria en sí misma». Santana, que también dirige la Cátedra Gaudí en la UPC y comisaria el Año Gaudí, destaca varios elementos que hacen única a la fuente, como el hecho de que se puede pasear por ella: el arquitecto proyectó un espacio interior, marcado por el agua.
«El monumento medía 66,66 metros de diámetro, como dos tercios de una isla del Eixample, y no está formado solamente por la arquitectura construida, sino que Gaudí jugaba con el espacio que generaba el agua», señalaba Santana, que define el proyecto como una «catedral de agua». Una fuente excepcional que, sin embargo, solo le reportó al joven estudiante un notable.
«Cometió una falta grave, que fue llevarse el proyecto a casa: por eso no tuvo el excelente», señala Santana, que se ha dedicado exhaustivamente a investigar este proyecto hasta el punto de hacer posible su reconstrucción en 3D y ofrecer a los visitantes de la futura exposición la oportunidad de recorrerla virtualmente. Lo pudieron hacer esta semana los invitados a la presentación del Año Gaudí, que incluía –gafas mediante– una breve demostración de esta tecnología.
Una asistente a la presentación, durante la demostración técnica
¿Y en la realidad? ¿Hay alguna posibilidad de que el proyecto del joven Gaudí se haga alguna vez realidad? Santana lo tiene claro: «Yo lo construiría, sería un revulsivo y nos arreglaría la plaza Cataluña». Y precisa que «ahora tenemos información suficiente para construirla con mucha fiabilidad».
Faltan meses para que la exposición, aún en proceso, esté terminada y se abra al público. Antes tiene que ocurrir el que debería ser el epicentro del centenario de la muerte de Gaudí: la visita del Papa León XIV a Barcelona para bendecir la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia. A falta de que se confirme desde el Vaticano, pensar en proyectos nunca empezados, como la fuente monumental, sirve como aperitivo a la culminación del gran proyecto inacabado de Gaudí.