16 fotos del caso Epstein han desaparecido de los archivos
Epstein planeó un viaje a Barcelona días antes de su detención por trata de menores
Los documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos sitúan a la capital catalana en la agenda inmediata del depredador sexual, integrada en su red internacional de explotación de jóvenes vulnerables
Jeffrey Epstein, el magnate estadounidense acusado de tejer una amplia red de explotación sexual de menores, llegó a incluir Barcelona en sus planes de viaje para los primeros días de julio de 2019, justo antes de ser arrestado en Estados Unidos el 6 de ese mismo mes. Una conversación de los llamados Epstein Files, recientemente desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, revela que el depredador sexual planeaba desplazarse desde Kiev a la capital catalana junto a una de las mujeres captadas para su entramado, dentro de una agenda que incluía también Nueva York, París y el Caribe. La documentación judicial refleja cómo Barcelona se integró como una pieza más en la telaraña internacional de Epstein, que se servía de intermediarios locales y de la vulnerabilidad económica de las jóvenes para mantener sobre ellas un control prácticamente absoluto.
Los mensajes intervenidos, enviados por iMessage entre el 28 de junio y el 1 de julio de 2019, muestran a Epstein reorganizando viajes internacionales en función de las restricciones de visado de una de las mujeres de su círculo, cuya identidad no trasciende en los documentos. En esos intercambios, el magnate baraja varios destinos —Nueva York, París, Kiev y su isla privada en el Caribe— y menciona Barcelona de forma reiterada como parada prevista para los primeros días de julio.
En un momento de la conversación, Epstein sugiere retrasar el viaje a Barcelona una o dos semanas para que la mujer permanezca más tiempo con él «en la isla», enclave caribeño que habría funcionado durante años como epicentro de sus abusos. Pese a ese ajuste de fechas, el plan Kiev–Barcelona a partir del 7 de julio se mantiene sobre la mesa, de modo que la Ciudad Condal figura en la agenda inmediata del magnate en la misma semana de su detención.
Control de las víctimas y jerarquía de poder
La conversación incorporada al sumario no solo detalla rutas y fechas, sino que evidencia la relación de dominio y dependencia que Epstein imponía a las mujeres captadas para su red. En el último mensaje recogido, fechado el 1 de julio de 2019, la mujer le pregunta qué debería «aprender», y el magnate responde con indicaciones de carácter sexual y la propuesta de mantener contacto por videollamada en caso de que ella viajara sola a Barcelona.
Los investigadores subrayan que Epstein organizaba no solo los desplazamientos, sino también la «formación» de las jóvenes, definiendo qué debían hacer y cómo debían comportarse. Esa dinámica reforzaba una estructura jerárquica en la que el magnate actuaba como supuesto mentor y benefactor económico, mientras en la práctica explotaba la vulnerabilidad de las víctimas para consolidar su red internacional de abusos.
Un intermediario en Barcelona y una red global
De acuerdo con la documentación desclasificada, el método de Epstein se repetía en distintas ciudades del mundo: captación de chicas jóvenes, promesas de financiar estudios universitarios o impulsar carreras en la moda y, a partir de ahí, una dependencia económica y personal cada vez mayor. Ese patrón, según las mismas fuentes, también se habría dado en Barcelona, donde los documentos apuntan a la existencia de un intermediario, identificado como Daniel Siad, que le facilitaba de forma recurrente el contacto con jóvenes.
A partir de estos contactos, Epstein asumía un papel de mentor, evaluador y proveedor económico, concentrando en sus manos decisiones clave sobre la vida de las mujeres. Las comunicaciones ponen de relieve un control que iba mucho más allá del dinero o los viajes, hasta alcanzar ámbitos íntimos y médicos, en una dinámica que cosificaba el cuerpo femenino y lo ponía al servicio de los deseos del magnate.
Uno de los aspectos más delicados que revelan los mensajes es la injerencia de Epstein en decisiones médicas y estéticas de las jóvenes. El magnate recomendaba cirujanos, evaluaba resultados de operaciones y condicionaba su apoyo económico a la realización de determinados tratamientos o intervenciones corporales.
Las conversaciones incluyen referencias a operaciones estéticas, tamaños de implantes, técnicas quirúrgicas y plazos de recuperación, lo que muestra un control minucioso sobre el cuerpo de las mujeres bajo su influencia. En otros intercambios, Epstein describe el perfil que buscaba para su red: jóvenes organizadas, dispuestas a viajar y capaces de tratar con miembros de las élites empresariales o políticas, a las que destinaba a la prostitución de alto nivel.
Arresto, acusaciones y final de Epstein
La documentación judicial recuerda que Epstein fue detenido el 6 de julio de 2019 en Estados Unidos, cuando regresaba de varios días en Europa, extremo que refuerza la verosimilitud de sus planes de desplazamiento internacional en las jornadas previas. No consta en los documentos si el viaje a Barcelona llegó a realizarse ni si el magnate se reunió finalmente con la mujer con la que intercambiaba mensajes.
El financiero fue acusado de traficar con docenas de niñas, de abusar sexualmente de ellas y de pagar a algunas víctimas para reclutar a otras adolescentes, ampliando así la red de explotación. El 10 de agosto de 2019, poco más de un mes después de su detención, fue hallado muerto en su celda del correccional de Manhattan, donde se determinó que se había quitado la vida, en un caso que sigue rodeado de interrogantes y que destapó conexiones con élites políticas y económicas de todo el mundo.