Un agente de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivo
Secuestro exprés en la zona alta de Barcelona: retienen a un joven para vaciarle la cuenta y los principales sospechosos quedan en libertad
Los Mossos detienen a dos sospechosos que quedan en libertad provisional tras un asalto de madrugada en Galvany y Sarrià, avanzado por El Periódico y ElCaso.cat
Un joven de 22 años, vecino de Sarrià, sufrió un violento secuestro exprés de madrugada en Barcelona tras salir de una zona de ocio del barrio de Galvany, en la parte alta de la ciudad. Los agresores lo golpearon, le robaron sus pertenencias, lo obligaron a sacar dinero en varios cajeros y llegaron a extorsionar a su padre antes de abandonarlo lejos de su domicilio. Los Mossos d’Esquadra han detenido a dos sospechosos, que han quedado en libertad con cargos, mientras la investigación continúa abierta, según la información avanzada por El Periódico y detallada por ElCaso.cat.
Asalto de madrugada en la parte alta de la ciudad
Los hechos se remontan al pasado mes de diciembre, cuando un grupo de jóvenes de Sarrià regresaba a casa de madrugada tras salir de una zona de ocio de Galvany, un área acomodada de Barcelona. A la altura de la calle Muntaner, fueron abordados por un grupo de individuos que, de acuerdo con el relato recogido por ElCaso.cat, los golpearon, los amenazaron y les arrebataron diversos objetos personales.
Los delincuentes se centraron en uno de los jóvenes, de 22 años, al que obligaron primero a sacar 300 euros de un cajero cercano. Como consideraron insuficiente el botín, lo introdujeron a la fuerza en un vehículo y lo trasladaron hasta la zona de Porta, junto a Can Dragó, donde continuaron presionándolo para obtener más dinero.
Extorsión al padre y abandono de la víctima
El límite operativo de la tarjeta bancaria de la víctima frenó temporalmente a los asaltantes, que le obligaron entonces a llamar a su padre, una persona conocida en la zona alta de Barcelona, para pedirle que ampliara ese límite, según la investigación de los Mossos d’Esquadra citada por ElCaso.cat. Una vez modificadas las condiciones, llevaron al joven a un cajero de Nou Barris y consiguieron extraer otros 350 euros, hasta sumar unos 650 euros en total.
Durante todo el episodio, los agresores reforzaron las amenazas reteniendo el DNI del joven y las llaves de su domicilio, recordándole que sabían quién era y dónde vivía, lo que incrementó su temor a sufrir represalias. Cuando ya se habían apoderado del dinero, lo abandonaron sin chaqueta en la zona de Can Dragó, donde, según los investigadores, residen los principales sospechosos. Días después, los autores aún llegaron a realizar compras con la tarjeta sustraída, según detalla ElCaso.cat.
Una tarjeta de metro, la clave de la investigación
El joven consiguió regresar a su casa en taxi, pero un detalle aparentemente menor resultó determinante para la investigación. Tal y como explica la periodista Marta Català en El Periódico, los asaltantes le entregaron una tarjeta de metro robada para que pudiera volver, sin percatarse de que se trataba de una tarjeta nominal de TMB. Ese soporte de transporte permitió a los Mossos acotar a los sospechosos y reconstruir parte de sus movimientos.
La Unidad de Investigación de la comisaría de Sarrià-Sant Gervasi, dirigida por el sargento Guillem Tejero, asumió el caso y, tras varias diligencias, este mes de febrero se ha traducido en la detención de dos jóvenes vecinos de la zona, de nacionalidad española y sin antecedentes policiales conocidos. Se les imputan delitos de detención ilegal, coacciones, amenazas, lesiones, robo con violencia y estafa bancaria, de acuerdo con las fuentes policiales consultadas por ElCaso.cat.
Ambos fueron puestos a disposición del juzgado de guardia y quedaron en libertad provisional tras declarar, a la espera de juicio. Los investigadores no dan por cerrada la causa y trabajan para identificar a otros posibles implicados en el asalto.
Un método que recuerda a los secuestros exprés de Latinoamérica
Desde el punto de vista jurídico, el caso se instruye como detención ilegal, ya que el Código Penal reserva la calificación de secuestro para los supuestos en que se exige un rescate directo a terceros. No obstante, las fuentes policiales citadas por ElCaso.cat reconocen que el procedimiento empleado recuerda a los secuestros exprés que se registran en algunos países de América Latina: retención corta, presión intensa sobre la víctima y su entorno y vaciado rápido de sus recursos económicos.
Este tipo de actuaciones no se considera, por ahora, un modus operandi habitual en Barcelona, según las mismas fuentes, pero la combinación de violencia, retención y extorsión familiar resulta especialmente inquietante para las familias cuyos hijos comienzan a frecuentar el ocio nocturno en la capital catalana. El propio ElCaso.cat subraya que la elección de la zona y del perfil de la víctima no es casual, sino que apunta a objetivos con aparente capacidad económica.
Inseguridad nocturna y preocupación vecinal
El escenario del ataque —la zona alta de Barcelona, tradicionalmente asociada a tranquilidad y renta alta— vuelve a situar en el centro del debate la seguridad en la ciudad, especialmente durante la noche. Aunque los Mossos insisten en que episodios así no son frecuentes, hechos como este alimentan la percepción de inseguridad y la inquietud de muchos padres ante las salidas nocturnas de sus hijos.