Imagen de archivo de una intervención de los Mossos d'EsquadraKike Rincón / Europa Press

Multirreincidencia

La Barcelona de la multirreincidencia: 470 personas acumularon más de 4.000 detenciones en 2025

Cinco de ellos acumulan casi 200 detenciones

Pocos días después de que el Congreso aprobase por mayoría insólita –Junts, PSOE, PP y Vox, entre otros– la ley para endurecer las penas a los criminales que cometan pequeños delitos de forma recurrente, los Mossos d’Esquadra aportaron los datos de esta práctica en Barcelona. Durante 2025, la policía autonómica detectó a 470 multirreincidentes, que fueron detenidos 4.001 veces por 9.726 hechos penales imputados.

De estos, la mayoría –un 63,1%– fueron hurtos y robos con violencia o intimidación, según informaron los Mossos este viernes tras celebrar la Junta Local de Seguridad de la capital catalana, con la presencia de los diversos cuerpos policiales; el teniente de alcalde de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle, y la consejera de Interior, Núria Parlon.

De entre estos 470 delincuentes habituales, los Mossos destacan que hubo cinco especialmente activos –hablan de un «alto riesgo de persistencia»– que han acumulado 197 detenciones entre todos en 2025. De ellos, cuatro ya han ingresado en prisión: la comisaria jefa de la Región Policial Metropolitana de Barcelona, Montserrat Estruch, celebró en rueda de prensa que queden «algún tiempo fuera de circulación».

Como es habitual, desde Mossos han evitado facilitar las nacionalidades de los arrestados, tanto los multirreincidentes como el resto. Lo que sí quisieron poner en valor son los ocho dispositivos del Plan Kanpai, la estrategia contra la multirreincidencia bautizada con la expresión japonesa para «vaciar el vaso». En estos ocho despliegues durante 2025 se registraron 251 detenidos y 118 investigados.

Cifras con matices

En total, Barcelona registró en 2025 169.022 delitos, lo que en cifras totales supone un 6,1% menos respecto a los 180.097 de 2024. Se trata de una cifra que han celebrado tanto desde la Generalitat como desde el Ayuntamiento y desde el mando de Mossos, pero que se matiza al distinguir entre tipos delictivos.

Así, por ejemplo, mientras que los hurtos, el tipo delictivo más habitual, sí experimentan una clara bajada –del 7,6%, al pasar de 94.473 a 87.321, aunque aquí hay que tener en cuenta que muchos hurtos no se denuncian–, otros delitos más graves, como los robos con fuerza se han mantenido igual, e incluso han crecido ligeramente: en 2025 se registraron más de 12.700 de este tipo de robos, unos 35 cada día, de media.

La mayoría de los robos violentos fueron sin armas –por tanto, tirones–, pero en un 11% de los casos se usó un arma blanca. Más de la mitad se registraron en la vía pública y solamente un 3% acabó en heridas graves. El objetivo, en el 40% de los casos, era robar el móvil, pero también carteras y cadenas, en el 20% de los robos cada uno. Según los datos de los Mossos, se habrían robado más de 5.150 teléfonos y unos 1.125 relojes. Por robo violento se detuvo a 2.340 personas, algunas varias veces.

También han aumentado las agresiones sexuales –un 4,4%, aunque los Mossos lo atribuyen al hecho de que «se denuncia más»– y el tráfico de droga. La policía catalana vincula este último dato y el aumento de otros, como el incremento del decomiso de armas blancas o de los atentados contra agentes de la autoridad, a un «incremento de la actividad policial».

Durante el año pasado se produjeron 793.673 actuaciones policiales, un 4,7% más que en 2024, y se realizaron 29.833 detenciones, un 4,7% más. Además, se investigó penalmente a 49.215 personas, un 3,2% menos, y se llevaron a cabo un total de 6.207 dispositivos en los que se identificó a unas 400.343 personas, un 15,5% más.

En cuanto a la colaboración con otros cuerpos, la Policía Nacional realizó 2.212 detenciones: 812 personas por infracciones penales, 418 reclamados por diferentes órganos judiciales y 982 detenidos por extranjería, además de 243 expulsiones de extranjeros con «conductas graves». La Guardia Civil detuvo a cuatro personas por terrorismo yihadista, tres de ellas vinculadas a Hezbolá.