La campaña del PP en Barcelona
El PP tapa con burka y niqab las estatuas más icónicas de Barcelona: «No podemos construir cárceles de tela»
Sirera reclama al Congreso que prohíba el burka y el niqab en todos los espacios públicos de España para proteger la dignidad, la igualdad y la libertad de las mujeres
El presidente del Partido Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, ha instado a los grupos del Congreso de los Diputados a aprobar la prohibición del burka y el niqab en los espacios públicos de toda España, en una iniciativa que vincula directamente con la defensa de la dignidad, la igualdad y la libertad de las mujeres. La petición se acompaña de una impactante campaña de sensibilización en la que el PP de Barcelona muestra, mediante imágenes, algunas de las esculturas femeninas más emblemáticas de la ciudad cubiertas con un burka, con el objetivo de alertar sobre prácticas que «invisibilizan» a la mujer en el espacio público.
«No podemos construir cárceles de tela»
Sirera recuerda que ya el año pasado el PP propuso incorporar esta prohibición a la Ordenanza de Civismo de Barcelona, una iniciativa que fue rechazada por el gobierno municipal. A su juicio, no se puede «mirar hacia otro lado» ante una realidad que considera contraria «a los valores más básicos de una sociedad libre e igualitaria» y advierte de que «no podemos construir cárceles de tela para las mujeres por el simple hecho de ser mujeres, al menos no en España».
El líder popular subraya que el debate no es religioso, sino de derechos fundamentales, y apela a quienes se reivindican defensores de la mujer. «Hay que preservar la dignidad, la igualdad y la libertad de las mujeres. Nadie que defienda los derechos de las mujeres puede apoyar que tengan que salir de casa ocultando su cara. La igualdad no es compatible con prácticas que invisibilizan a la mujer en el espacio público», sostiene.
Campaña del PP en Barcelona
Campaña con las estatuas más emblemáticas
En este contexto, el PP de Barcelona ha puesto en marcha una campaña de sensibilización en la que aparecen las esculturas Dona amb Ocell, de Joan Miró, La Dama del Paraigua, Carmela, de Jaume Plensa, y La Diosa de la plaza de Cataluña completamente cubiertas con un burka. Las imágenes, diseñadas para interpelar de forma directa al ciudadano, pretenden trasladar visualmente el efecto de borrar el rostro y la identidad de la mujer en los espacios comunes.
Según Sirera, se trata de «unas imágenes impactantes que interpelan a la conciencia de la ciudad» y que buscan provocar «una reflexión social sobre qué modelo de igualdad defendemos en Barcelona». El mensaje de fondo es claro: una ciudad que presume de libertad y de presencia femenina en su paisaje urbano no puede normalizar que haya mujeres obligadas a vivir ocultas bajo un velo integral.
Sirera reclama al Gobierno de España y a los grupos parlamentarios que abran en el Congreso un debate «serio y valiente» sobre esta cuestión, alejado de complejos ideológicos y del relativismo cultural. Insiste en que no se trata de estigmatizar a nadie, sino de defender un principio que considera irrenunciable: «En España, las mujeres no se esconden. Son libres, visibles e iguales».
El PP de Barcelona sitúa así el foco en la necesidad de que la legislación española blinde un modelo de convivencia que proteja de forma efectiva a las mujeres frente a prácticas que las relegan al anonimato, y lo hace utilizando el potente simbolismo de las estatuas de la ciudad para subrayar que la identidad femenina no puede ser borrada por ninguna «cárcel de tela».