Fachada del Ayuntamiento de Barcelona, en una imagen de archivo
Barcelona
Al Ayuntamiento de Barcelona le sobra el dinero: casi 150 millones en tres años
Un barcelonés paga 978 euros al año en impuestos municipales
Jordi Valls, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, presentó esta semana la liquidación presupuestaria de 2025, destacando que el presupuesto del año pasado arrojó un superávit de 51,8 millones de euros. En tres años el Ayuntamiento ha tenido un sobrante de casi 150 millones de euros, dado que en 2024 el superávit ascendió a 45 millones de euros y en 2023 fue de 51. El contraste con las cuentas de la administración del Estado, siempre en déficit, es claro.
La legislación que regula los entes locales obliga a estos a destinar el sobrante a reducción de la deuda, que en el caso del Ayuntamiento de Barcelona es de 942 millones de euros, lo que supone un 26 % del total de su gasto, nueve puntos por debajo de lo que permite la ley. De hecho, Barcelona tiene una calificación de rating mejor que la del Estado español.
El gasto total del Ayuntamiento en 2025 ascendió a 3.648 millones de euros y fue modificado al alza durante el ejercicio por el incremento de recaudación fiscal y las mayores aportaciones del Gobierno central. En este contexto el teniente de alcalde de Hacienda ha señalado que en 2026 el presupuesto municipal puede llegar a los 4.184 millones.
En comparación con las administraciones autonómicas o del Estado, los ayuntamientos siempre cuentan con presupuesto aprobado, dado que, en caso de que el partido gobernante no tenga mayoría para sacar adelante las cuentas, está prevista la presentación de una moción de confianza en la que los partidos que bloquean la aprobación de los presupuestos deben presentar una alternativa de gobierno, o en su contrario las cuentas quedan automáticamente aprobadas. Jaume Collboni, alcalde de Barcelona, recurrió a este mecanismo para sacar adelante los presupuestos en 2024 y en 2026.
Pago de impuestos
El pago medio de impuestos municipales en las capitales de provincia españolas se sitúa en 705 euros per cápita según datos del Registro de Economistas Asesores Fiscales. Madrid, con 1.001 euros, encabeza este ranking, seguida muy de cerca por Barcelona, con 978 euros.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, en una imagen de archivo.
Las cuatro capitales catalanas están posicionadas entre las diez más caras de España en materia de tributación local. Tarragona, con un pago de 917 euros por habitante, está en tercer lugar; Gerona, con 901, en cuarto, y Lérida, con 874, en séptimo. Las capitales de provincia donde se pagan menos impuestos municipales son Pamplona, con 435 euros, y Jaén, con 492.
El impuesto municipal más relevante es el IBI o Impuesto de Bienes Inmuebles. Según Fotocasa, por este orden, Gerona, Tarragona y Lérida son las tres capitales de provincia con un recibo más elevado. Para encontrar a Barcelona hay que descender hasta la 19ª posición. Las capitales con un IBI más moderado son Toledo y Zaragoza.
En otro de los impuestos estrella, el de vehículos de tracción mecánica, Barcelona ocupa el segundo puesto, tras San Sebastián.