Ruinas del Gran Casino de la Rabassada, en Barcelona
Barcelona
Se vende por 1,7 millones el casino abandonado de Barcelona que ha originado tétricas leyendas urbanas
No se pueden construir nuevos edificios ni darle uso residencial, pero sí rehabilitar los existentes
Hace mucho tiempo que el sonido de las fichas y las copas se extinguió en el antiguo casino de la Rabassada, y hoy solamente la maleza y los cantos de los pájaros llenan el espacio de lo que fue uno de los recintos más lujosos de Barcelona a principios del siglo XX. Desde que se inauguró, en 1899, el Gran Casino de la Rabassada se convirtió en un lugar emblemático y referencia de la alta sociedad barcelonesa.
Su estrella se apagó pronto, no obstante. La prohibición de los juegos de azar en 1912 lo dejó tocado de muerte, y nunca más llegó a levantar cabeza. Durante la Guerra Civil fue un cuartel de carabineros, pero a partir de 1940 quedó definitivamente abandonado, y buena parte del recinto fue derruido. Del casino sólo quedan algunas ruinas y alguna leyenda urbana particularmente tétrica.
Ahora, los actuales propietarios de la finca lo han puesto a la venta por 1,7 millones de euros, en portales como Fotocasa. El anuncio, consultado por El Debate, define el lugar como una «finca rústica» dentro del espacio protegido del Parque de Collserola, y cifra el terreno en 106.783 metros cuadrados.
La finca está incluida en el Catálogo de Masías del parque, motivo por el cual no se pueden construir nuevos edificios ni darle uso residencial. Solamente se pueden rehabilitar las estructuras ruinosas para destinarlas a actividades «artesanales, artísticas o profesionales», como talleres de pintura o escultura, estudios de grabación, actividades de investigación o desarrollo o comercialización de productos de la finca o del entorno.
«Aunque el antiguo casino fue demolido tras la Guerra Civil, se conserva un edificio principal con mirador cuya rehabilitación está autorizada», aseguran los vendedores, Fincas Soler, que señalan que el lugar «es un enclave de prestigio histórico».
La venta también incluye los derechos exclusivos sobre el nombre «Casino de la Rabassada» para actividades culturales, recreativas o deportivas.