Despliegue policial en el lugar de Esplugues donde un hombre mató a una mujer este sábado
Sucesos
El asesino de Esplugues ya fue detenido en 2022 por atacar a la policía y lanzar gritos islamistas
El presunto autor del apuñalamiento mortal en Barcelona fue detenido en Burgos hace cuatro años: no se consideró un caso de terrorismo
A pesar de que la investigación sobre el asesinato ocurrido este sábado en Esplugues de Llobregat (Barcelona) sigue bajo secreto de sumario, a medida que los Mossos d’Esquadra avanzan en las pesquisas se van conociendo más detalles sobre el presunto autor de los hechos, que responde a las iniciales L. B., es de origen magrebí y tiene 37 años.
Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), un juez ha ordenado este martes su ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza por el presunto homicidio en plena calle el pasado fin de semana. Los hechos ocurrieron sobre las 11h, cuando L. B., visiblemente enajenado y –según varios testigos– realizando proclamas de corte islamista atacó con un cuchillo de grandes dimensiones a una mujer que paseaba el perro.
El titular de la plaza 3 de la sección de instrucción del tribunal de instancia de Esplugues mantiene la causa abierta por los delitos de asesinato, homicidio en grave de tentativa, lesiones, amenazas graves y daños. El detenido, que sólo ha respondido las preguntas de su abogado, fue detenido en la Avenida Diagonal de Barcelona poco después de matar a la mujer.
Este lunes, el intendente de los Mossos d’Esquadra Toni Ruiz reveló en una entrevista en TV3 que el detenido tiene antecedentes policiales en España, pero fuera de Cataluña. Este martes, según ha adelantado El Periódico, se han concretado cuáles fueron estos antecedentes: en agosto de 2022 fue detenido por la Policía Local de Burgos por protagonizar varios incidentes, entre los cuales están lanzar piedras a ciudadanos y policías, atrincherarse en una de las torres del castillo de la ciudad o lanzar proclamas islamistas.
Varios incidentes en un día
Según informó entonces la Policía Local de la ciudad castellanoleonesa en un comunicado, todo comenzó cuando recibieron el aviso de que un hombre había estado generando altercados en un «local de actividad religiosa» en la calle Eduardo Martínez del Campo, lo que puede referirse a la iglesia de la Visitación o a la sede del Arzobispado de Burgos. Los agentes llegaron y le acompañaron a un comedor social, pero allí L. B. huyó a la carrera.
Más tarde, la Policía Local recibió el aviso de que el fugado, en ropa interior, estaba atacando a los coches en dirección al castillo. Al llegar los agentes, este les amenazó con un palo y volvió a huir. Horas más tarde, trepó a una de las torres de la fortaleza y se atrincheró allí, lanzando piedras a los vecinos y a los agentes que se acercaron, y gritando consignas islamistas, según recogen medios locales. Tras mediar los policías, el atrincherado cedió, bajó y fue detenido.
Pese a los gritos, lo ocurrido no se consideró como un caso de terrorismo yihadista, sino como un problema de salud mental. Esta es la misma línea de investigación que están siguiendo ahora los Mossos –y la que ha expuesto públicamente la consejera de Interior, Núria Parlon, que ligó el trágico suceso a «algún tipo de brote»–, aunque Ruiz destacó que no descartan ninguna hipótesis.
Despliegue policial en la zona de Esplugues donde fue asesinada una joven este sábado
Según recoge El Caso, los investigadores han podido recuperar su teléfono móvil, que será examinado para ver si podría haber un proceso de radicalización yihadista en marcha o para descartar esta hipótesis. También están investigando si este hombre pudo haber protagonizado otros incidentes similares a los de Burgos en otros lugares del país.
L. B. llegó a España procedente de Marruecos en 2007, según El Periódico, y tras abandonar Burgos después de los incidentes de hace cuatro años ha estado viviendo en varios puntos de España. Se instaló en Cataluña recientemente, donde no se le conoce ningún domicilio fijo ni cómo se ganaba la vida. Por ahora –adelanta El Caso– L. B. ingresará directamente en la unidad de psiquiatría de la prisión Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona).