Detalle de una de las esteladas que estaban repartiendo a los coristas de la Sagrada Familia

Detalle de una de las esteladas que estaban repartiendo a los coristas de la Sagrada Familia

Cataluña

«Me alegro de que el Papa no se enterase»: la expulsión de la Sagrada Familia, vivida por una no nacionalista

Por culpa de unos pocos, cientos de cantantes perdieron la ocasión de cumplir un sueño y actuar frente al Papa

La ceremonia de bendición de la Torre de Jesucristo de la Basílica de la Sagrada Familia por parte del Papa León XIV ha suscitado la admiración de todo el mundo, y también el espectáculo posterior, en el que un grupo de escolanets de Montserrat iba guiando con su canto etéreo un show que culminó en pirotecnia y un despliegue de drones magistral. Sin embargo, tendría que haber sido diferente.

Según estaba previsto, a ambos lados de los niños cantores deberían haberse instalado los 600 miembros de las diversas corales de Cataluña que cantaron durante la Eucaristía, pero hubo que improvisar sobre la marcha. El motivo es que la Policía descubrió que alguien estaba repartiendo banderas esteladas escondidas en partituras con indicaciones para sabotear la ceremonia.

«Dentro de esta partitura –rezaba el texto incluido en las hojas– hay una estelada, en horizontal, de tamaño A3. Por favor, guárdala discretamente con las otras partituras hasta el final de la misa». Y seguía: «Si quieres, al empezar el Virolai, sácala y sostenla en horizontal, detrás de las partituras. Hasta ese momento, por favor, no hagas nada con ella».

Las notas también decían que «no hay ningún partido político, organización ni coro detrás de esta acción”, y exhortaban a los presentes a saltarse el protocolo con reivindicaciones independentistas: «Al terminar el Virolai, los que queramos cantaremos Els Segadors, y en el Mutis final, los que queramos gritaremos 'in-inde-independència'».

Al comprobar la Policía Nacional que no era posible hacerse con todas las esteladas ocultas, y ante la previsión de un posible boicot incontrolado, optaron por evacuar al coro antes de terminar la última canción de la misa. Entre los coristas estaba Montse, que atiende a El Debate para explicar en primera persona cómo ocurrió todo.

«Yo estaba junto a las escaleras, y fui viendo cómo iban entrando hombres trajeados con pinganillo, y se acercaron a un hombre que estaba detrás mío y le pidieron que abriese su partitura, donde encontraron la estelada», señala Montse, apuntando que varios compañeros del corista en cuestión no daban crédito. «Pero si es el PP…», decían unos, recuerda.

Las instrucciones, en una de las partituras intervenidas

Las instrucciones, en una de las partituras intervenidasX / Macarena Olona

Según explica Montse, al entrar al templo, varios integrantes de algunas de las corales fueron repartiendo las esteladas con las instrucciones de boicot, indiscriminadamente. La policía empezó a gritar que se entregasen las banderas independentistas, y posteriormente miembros de la secreta empezaron a grabar con móviles al coro, en previsión de que alguno intentase sabotear la misa.

Antes de acabar, tuvo lugar la evacuación: «El director del coro nos dijo por las pantallas que bajaríamos antes, y nos condujeron por un camino que no era el del ensayo que tuvimos hace unos días… decían que por seguridad, pero cuando nos vimos en la calle nos enteramos de que no cantaríamos», relata Montse, a quien lo ocurrido le cayó como una losa. «No hay derecho, nos hicieron participar de algo que no queríamos», lamenta.

«El colofón final, con los escolanets de Montserrat, es lo que esperábamos con más ilusión», explica, pero por culpa de un grupúsculo de independentistas, se les fue arrebatado. «Es odio, tienen odio… pero, bueno, pero para ellos, porque son los que lo sufren: yo creo que ahora deben estarse arrepintiendo porque se pensaban que se saldrían con la doble victoria de cantar en el acto y encima luego interpretar Els Segadors», explica la corista.

Una vez en la calle, varios de los coristas empezaron a cantar allí lemas independentistas, así como Els Segadors y el Cant de la senyera. Algunos, recuerda Montse, se enfrentaron a los policías: «¡Nos estáis violentando, esto es violencia pura!», les decían, provocándoles. Montse marchó de allí en cuanto pudo, llorando: «Ahora estoy mejor, pero por la noche lloraba de rabia… Me alegro de que el Santo Padre no se enterase, porque fue una vergüenza», señala.

Insisten en el victimismo

Lejos de arrepentirse, no obstante, el independentismo han tomado esta polémica auto-inducida como nueva oportunidad de alzar una voz resentida. Tanto Junts como ERC o la CUP han cerrado filas en exigir responsabilidades al gobierno de Salvador Illa, y este jueves por la tarde decenas de personas cortaron la calle Cerdeña, frente a la Sagrada Familia, desplegaron una estelada gigante y cantaron Els Segadors.

A la conenctración asistieron varios dirigentes de Junts, según recoge El Nacional, como el portavoz de la formación, Josep Rius, o los diputados Agustí Colomines y Francesc Dalmases, además del expresidente de la Generalitat Quim Torra.

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