Imagen de una mujer refrescándose ante el calor.
Barcelona intenta evitar la muerte de otro trabajador municipal por la ola de calor: pulseras y prohibido ir solos
El Ayuntamiento activa una instrucción para proteger a unos 32.000 empleados municipales y de contratas, con descansos obligatorios, trabajo en pareja y restricciones en las jornadas más duras
El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha una nueva instrucción para proteger a sus trabajadores frente a las olas de calor, una medida que afecta tanto a empleados municipales como a personal de empresas concesionarias, especialmente a quienes desarrollan su labor al aire libre o en espacios sin aire acondicionado. Una información que, según fuentes en exclusiva de El País, alcanza a unos 32.000 empleados y refuerza los protocolos de prevención ante episodios de temperaturas extremas cada vez más frecuentes.
La norma introduce limitaciones concretas en los momentos de mayor riesgo. En el nivel más alto de emergencia: los operarios no podrán trabajar solos en la calle y se fija un máximo de 20 minutos de trabajo continuado, con dos minutos de descanso en zonas de recuperación térmica. También se prevé reorganizar tareas, evitar las horas centrales del día cuando sea posible y reforzar los turnos en pareja para reducir la exposición prolongada al calor.
Además, el plan contempla medidas preventivas antes de que llegue el verano, con una identificación previa de los puestos más expuestos y de los trabajadores más vulnerables. Entre los factores que se tendrán en cuenta figuran la edad, el embarazo, el sobrepeso, la falta de aclimatación, algunos tratamientos médicos o antecedentes de salud que puedan agravar los efectos de las altas temperaturas.
La instrucción incorpora también pautas de protección básica: crema solar, ropa adecuada, gorros, hidratación frecuente y seguimiento específico entre junio y septiembre. Como novedad, se incluyen pulseras para controlar el estrés térmico, un elemento pensado para detectar antes de tiempo posibles situaciones de riesgo.
El protocolo establece asimismo cómo actuar ante un posible golpe de calor. Si aparecen síntomas como fiebre superior a 40 grados, mareos, náuseas o alteraciones de la conciencia, debe avisarse al 112 de inmediato; mientras llega la ayuda, la persona afectada debe ser llevada a un lugar fresco, enfriada con agua o ventilación y colocada en posición lateral de seguridad si pierde el conocimiento.