Detalle de la estampa con la oración por J.R.R. Tolkien que se repartió durante la celebraciónLa Machi / Cedida

Iglesia

La Sagrada Familia acoge una misa para rezar por Tolkien: «Algún día la Iglesia le podría llamar santo»

La celebración en el templo de Gaudí también sirvió para dar a conocer los primeros pasos del proceso de beatificación del autor de ‘El señor de los anillos’

Aunque nunca se conocieron en persona, Antonio Gaudí y J.R.R. Tolkien son artistas con mucho en común. El arquitecto de la Sagrada Familia y el autor de El señor de los anillos compartían inquietudes similares: una búsqueda perseverante de la belleza, una honda fascinación reverente por la naturaleza y una profunda fe católica que da sentido –de forma «fundamental», escribiría el británico– a sus obras más conocidas.

Siendo así, resulta natural que el templo escogido para celebrar la ya tradicional misa por el alma de Tolkien este 2 de septiembre –día en que se cumplían 53 años desde su fallecimiento– fuese precisamente la basílica más famosa de Barcelona, coronada hace pocos meses durante la visita apostólica del Papa León XIV.

Decenas de personas llenaron la cripta de la Sagrada Familia para participar en una celebración convocada por la agencia de comunicación La Machi, la Asociación Tolkien Católica de España –la ATCE, que viene organizando una misa en esta misma fecha desde 2023 en varios lugares de España–, la delegación española de la asociación Fe, Arte y Mito y el Club Narya.

Asistentes a la misa por Tolkien, en la cripta de la Sagrada FamiliaG. A.

«Tolkien puso sus talentos al servicio de la verdad y, sobre todo, de la belleza y del bien», destacó en la homilía el celebrante, el sacerdote mexicano Marco Antonio Morales, quien también señaló que el también autor de El hobbit o El Silmarillion «entendió la belleza como un camino que no solo nos acerca a Dios, sino que también nos lleva a un encuentro auténtico con el Hijo de Dios».

«Su literatura –añadió– sigue ayudando a millones de personas a valorar la amistad, el sacrificio, la humildad y, sobre todo, la esperanza ante la fuerza del mal, sabiendo que el mal no tiene la última palabra, porque la última palabra la tiene Dios».

También recordó las palabras escritas por Tolkien que citó el Papa en su última encíclica, Magnifica humanitas: «No nos atañe a nosotros dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nuestras manos por el bien de los días que nos ha tocado vivir».

Tolkien, ¿futuro santo?

La celebración, además, sirvió para dar a conocer los primeros pasos del posible proceso de beatificación de J.R.R. Tolkien. El fundador y CEO de La Machi, Juan della Torre, adelantó a los presentes un «sueño» que está empezando a gestarse, «aunque aún no tiene nombre ni forma», y pidió a los asistentes «rezar juntos y discernir, con la guía de nuestros pastores, si sería prudente promover su causa de canonización».

El empresario y comunicador –que, según explicó a El Debate, conversó con los obispos de las diócesis donde Tolkien vivió y murió y no se han opuesto para dar unos tentativos primeros pasos– señaló tres motivos por los cuales cree «que vale la pena discernir este sueño»: que Tolkien fue «un ejemplo de vida cristiana», que hay muchas personas en muchos países que comparten esta visión y que «podemos hacer algo al respecto».

La estampa que se repartió durante la celebraciónG. A.

En la Eucaristía se repartieron varias estampas con una oración por la canonización de Tolkien, así como una invitación a sumarse –a través de este formulario– a la campaña. «Tal vez, si Dios lo quiere, dentro de unos años miremos atrás a esta noche y veamos que fuimos testigos de una página en la vida de alguien que, algún día, la Iglesia podría llamar santo», concluyó della Torre.