Panot de higos de Suca'l por la Mercè
Barcelona
Un panot que se come: la Mercè ya tiene su dulce
El panadero Ton Cortés, reconocido por elaborar el mejor panettone del mundo, rinde homenaje a Barcelona con un brioche de masa madre relleno de higos y con forma de la baldosa más famosa de la ciudad
Barcelona celebra a su patrona, la Virgen de la Merced, con un dulce que sale del obrador y no de la calle. La panadería Suca'l, del maestro panadero Ton Cortés, ha creado el PAnot, un brioche artesanal con la forma del célebre panot, la baldosa que cubre las aceras de la Ciudad Condal. Lo ha pensado solo para las fiestas de la Mercè. Se fabrican pocas unidades y solo se venden con reserva previa. Se recoge los días 22, 23, 25 y 26 de septiembre en cualquiera de sus tres tiendas.
La masa se hace con masa madre y lleva notas de limón y vainilla, lo que la deja tierna y esponjosa. En esta primera edición va rellena de confitura de higos, también casera, que le da un toque afrutado sin tapar la suavidad del brioche. Cada pieza incluye un sobre de azúcar con vainilla natural de Madagascar para espolvorear justo antes de servir.
La baldosa, con su dibujo de flor de cuatro pétalos, es desde hace años uno de los símbolos más reconocibles de Barcelona. Hoy aparece en recuerdos, en ropa y hasta en tatuajes. Cortés la lleva ahora a la mesa, justo en unas fiestas que, aunque hoy se asocian sobre todo a conciertos y actos en la calle, nacieron para honrar a la Virgen de la Merced.
El PAnot cuesta 16,85 euros y se puede reservar en las propias tiendas o en la web de la panadería. Al hacer la reserva, el cliente elige dónde lo recogerá: Rosselló 112, Fluvià 113 o Gran de Sant Andreu 232. Conviene consumirlo antes del 4 de octubre y guardarlo en un lugar fresco y seco, lejos de la luz y de fuentes de calor.
Detrás del invento está un panadero mexicano que llegó a Barcelona y abrió Cloudstreet Bakery en 2014. Cuando ganó el premio al mejor panettone del mundo, rebautizó su negocio como Suca'l. Desde entonces vende cocas de panadero, cruasanes y bikinis de pan de payés. El PAnot es su guiño más local.