El alcalde de Lérida, Fèlix Larrosa, en una imagen de archivo
Cataluña
El gobierno socialista de Lérida propone prohibir el burka en la calle y en las oficinas municipales
La nueva propuesta de ordenanza de Civismo y Convivencia prevé la prohibición del velo integral en el espacio público
El gobierno municipal de Lérida –liderado por Félix Larrosa, del PSC– ha presentado este martes su propuesta para la nueva ordenanza de Civismo y Convivencia, que incluye entre otras medidas la prohibición del uso de velos integrales como el burka o el niqab en el espacio público y en las dependencias municipales.
La medida va acompañada de un plan que recoge actuaciones para evitar que las mujeres sufran una revictimización. «Hay un plan específico para que nadie sea más víctima que nunca a raíz de esta ordenanza», ha explicado en rueda de prensa el alcalde Larrosa, según recoge la ACN.
El gobierno en minoría del PSC prevé llevar a aprobación la nueva propuesta de ordenanza al pleno del mes de junio. El texto, que sustituirá al actual de 2007, prevé sanciones por actitudes incívicas que oscilan entre los 400 y los 3.000 euros y penalizará la reincidencia.
La propuesta de los socialistas en Lérida choca con el posicionamiento del partido en el Congreso: en febrero de este año, rechazaron tomar en consideración prohibir el uso de velos integrales como el burka o el niqab en espacios públicos, una propuesta presentada por Vox.
Se intentó en 2010
Sin embargo, lo cierto es que Lérida no es ajena a este debate, y tampoco el gobierno municipal socialista. En 2010, el Ayuntamiento de Lérida, entonces gobernado por Àngel Ros, aprobó –con los votos del PSC, CiU y el PP– una ordenanza que prohibía el uso del burka y el niqab en edificios y equipamientos municipales, la primera en toda España.
La medida surgió, de hecho, en el seno de CiU, los predecesores de la actual Junts, y planteaba sanciones de hasta 600 euros. La ordenanza, no obstante, no prosperó, ya que en 2013 el Tribunal Supremo (TS) la anuló. Según consta en la sentencia, aumentaba el riesgo de aislamiento en el caso de que una mujer musulmana decidiese, o fuese obligada, a priorizar sus convicciones religiosas por encima de la prohibición.
El exalcalde de Lérida Àngel Ros
De ser así, no podría acceder a estos espacios, lo que favorecía «el enclaustramiento de la mujer en su entorno familiar inmediato», según el TS. El Ayuntamiento de Lérida defendía la prohibición como necesaria para proteger la igualdad entre hombres y mujeres, pero sus argumentos no convencieron a los magistrados.
Con todo, lo que terminó decantando la balanza fue también una cuestión formal, ya que el TS recordó que los ayuntamientos no tienen competencias para dictar prohibiciones que afectan a un derecho fundamental; en este caso, la libertad religiosa.