La consellera de Salud, Olga Pané, en una imagen de archivo
Cataluña
La Generalitat insiste con los cursos de catalán para médicos pese al escaso interés de los profesionales
Solo un tercio de los sanitarios inscritos en el curso en 2024 lo terminaron
La Generalitat de Cataluña ha anunciado la tercera edición de sus cursos de catalán para profesionales sanitarios, bautizados como Prescriu-te el català («prescríbete el catalán»). Se trata de una iniciativa conjunta entre las consejerías de Salud y Política Lingüística que buscan fomentar el conocimiento y uso del catalán entre médicos, enfermeros y demás trabajadores, y que no ha despertado grandes pasiones en las dos ediciones anteriores.
A falta de conocer los datos de 2025, las cifras de 2024 son desalentadoras. Según datos del Departamento de Salud recogidos por Plataforma per la Llengua, en aquella edición solamente un tercio de los sanitarios inscritos terminó los cursos de catalán. Y menos de una cuarta parte de los inscritos superó las pruebas.
En concreto, la Generalitat ofreció 2.700 plazas inicialmente, que se ampliaron hasta los 3.711 inscritos, contando todos los niveles. Al acabar, no obstante, solamente el 36,4% de los inscritos los llegó a terminar, y solamente los aprobaron 846 personas, menos de una cuarta parte de los inscritos. En 2025 se presentaron a estas pruebas 813 personas, aunque todavía no hay datos sobre aprobados.
A pesar del desinterés, la Generalitat lo vuelve a intentar, y este 2026 ha abierto 1.600 plazas del programa, que es gratuito y ofrece los niveles A2, B1, B2 y C1. Se realiza en formato virtual, con tres módulos trimestrales, y con contenidos y materiales adaptados al ámbito sanitario.
La iniciativa se enmarca en el despliegue de los planes de gestión lingüística de los centros del Siscat y busca que los profesionales puedan comunicarse con pacientes y usuarios en cualquiera de las lenguas oficiales, con el catalán «como lengua de uso normal del sistema sanitario público».
El curso empezará en marzo, y contará, como novedad, con tres módulos independientes, con los que la Generalitat busca solucionar el problema de los abandonos. La promoción del catalán en los centros sanitarios –a menudo, en detrimento del español– es una de las fijaciones del nacionalismo, compartida por el actual gobierno socialista.