Joan Ribó, junto a Mónica Oltra y Joan Baldoví, en un acto de Compromís

Joan Ribó, junto a Mónica Oltra y Joan Baldoví, en un acto de CompromísEuropa Press / Jorge Gil

El silencio de la izquierda valenciana sobre Monedero le hace recordar los peores fantasmas sobre Mónica Oltra

La formación nacionalista sigue respaldando a su exlíder, que se sentará en el banquillo de los acusados por, supuestamente, haber encubierto los abusos sexuales de su exmarido a una niña de 14 años tutelada por su departamento

Juan Carlos Monedero, quien fuera uno de los fundadores de Podemos, está desde hace días en el foco de los medios de comunicación. Los motivos no son si su estrategia, su táctica ni siquiera sus escaramuzas políticas. Se trataría de algo más serio, como es una o varias agresiones sexuales. A la espera de si el ámbito judicial actúa, el profesor de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), ha vuelto a la realidad política y pública.

Y en dicha realidad es en la que no parece que se desenvuelven con solvencia retórica e institucionalmente los que hasta hace semanas eran su compañeros. Más allá de la deriva judicial de la que este periódico da y dará buena cuenta, hay una deriva ideológica que merece la pena ser resaltada.

Agresiones sexuales. Ese es el tema. Un asunto lo suficientemente grave como para que nadie haga caso omiso. Sin embargo, no se conoce tuit u otra mención semejante por parte de quienes conforman el actual Gobierno de coalición o de quienes lo integraban años atrás hacia Teresa. Su caso no fue común, Tenía 14 años cuando su educador, que trabajaba en un centro de menores dependiente de la Generalitat Valenciana, abusó sexualmente de ella.

«Alterada y nerviosa»

A mayor abundamiento, dicho centro dependía de la que entonces era vicepresidenta primera de la Generalitat Valenciana y consejera de Servicios Sociales, Mónica Oltra. Pero, como todo puede tener una derivada más, el acusado, luego procesado y posteriormente condenado era el exmarido de la otrora mandataria.

Joan Baldoví junto a Mónica Oltra en un acto de Compromís

Joan Baldoví junto a Mónica Oltra en un acto de CompromísEP

A pesar de que han pasado años y que Oltra se va a tener que sentar en el banquillo acusada de un presunto delito de encubrimiento, nadie de la izquierda ha salido en defensa de Teresa. No lo han hecho desde el PSPV-PSOE, pero tampoco desde el Partido Socialista a nivel nacional ni desde las filas de Compromís. El tan manido lema de «hermana, yo sí te creo» se ve que se derritió como un azucarillo.

El trauma para la víctima en ningún caso fue menor. Cuando tuvo que ir a declarar a la Ciudad de la Justicia de Valencia no lo hizo en condiciones normales. Nada que se le pudiera parecer. En un panorama nada común en esta clase de ocasiones, fue esposada. Lo hizo pese a su condición de supuestamente violada y no acusada. Po tanto, se le equiparó a su presunto agresor. Tanto fue así que la jueza pidió a una agente de Policía que estaba con ella que le quitara «inmediatamente las esposas» porque era una «presunta víctima menor de edad» y estaba «alterada y nerviosa».

Ante tal escenario, de nuevo, silencio absoluto del que era presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, de la sucesora de Oltra, Aitana Mas, de cualquier otro miembro de Consell o, ni siquiera de ningún miembro de los grupos parlamentarios que entonces sustentaban al Ejecutivo autonómico, es decir, el PSPV-PSOE, Compromís y Unides Podem. Tampoco hubo palabra alguna en lo nacional, con lo que ni Pedro Sánchez, Yolanda Díaz, Irene Montero o tantos otros dijeron nada.

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