Un 'ximo', plato típico de Castellón muy popular durante sus fiestas patronales de la Magdalena
Así se prepara el 'ximo', el aperitivo que solo se come en Castellón y es típico de la Magdalena
Este bocadillo elaborado con hortalizas de la huerta y pan frito, se consume tanto frío como caliente y puede servir de almuerzo, comida o merienda
Todas las fiestas tienen su gastronomía propia y particular y la Magdalena de Castellón de la Plana no es una excepción. Entre toda la oferta culinaria típica de los días de las fiestas patronales castellonenses, además de les figues albardaes, el arroz o la coca de tomate, destaca sobre todo los ximets o pepitos en castellano. Un plato fácil de preparar pero que destaca sobre todo por su versatilidad, ya que puede tomarse tanto para almorzar, comer o merendar.
Un 'ximo', plato típico de Castellón muy popular durante sus fiestas patronales de la Magdalena
El ximo se ha convertido en un símbolo más de la Magdalena junto a la caña y la cinta verde. Se trata de unos panecillos relleno de fritada de verduras, con tomate, cebolla y pimiento, que también se combina con atún, huevo duro y piñones, que se rebozan y fríen hasta alcanzar una textura crujiente y dorada.
Aunque su preparación es sencilla, sobre todo destacan porque se pueden consumir tanto fríos como calientes y son pequeños y fáciles de llevar como aperitivo. No es de extrañar ver a los castellonenses consumir este bocado durante de pie viendo una cabalgata o desfile, en la propia mascletà o en puestos ambulantes por la calle.
Ingredientes y receta
Tradicionalmente este plato se elaboraba con las verduras de la misma huerta. Lo primero es hacer la mezcla con la que se rellenará este bocadillo. Teniendo en cuenta los ingredientes mencionados anteriormente, primero se pica la cebolla y se deja pochando, cuando está blanda se agrega el siguiente elemento, el tomate triturado. Se deja freír y reducir hasta conseguir una buena salsa de tomate, que hay que dejar enfriar hasta añadir los piñones.
Otro ingrediente que hay que preparar es el huevo, que hay que mezclar con el pimiento rojo asado, que puede ser de conserva, y añadir el atún. Esta mezcla se une a la salsa de tomate preparada anteriormente para conseguir la farsa con la que se rellenarán los panecillos. Antiguamente, las sobras de este relleno las utilizaban en las casas castellonenses para otros platos como huevos rellenos o empanadillas.
Un 'ximo', plato típico de Castellón muy popular durante sus fiestas patronales de la Magdalena
Los panecillos también son una parte esencial, que se suelen obtener de algún horno o panadería, para que sean de mejor calidad. Se corta la punta y se saca la miga del pan con una cuchara. Por el agujero se mete la mezcla preparada dentro del pan y ya es hora del refrito final.
Antes de llevar a la sartén, se humedecen los panecillos rellenos en un poco de leche, aunque no demasiado para que no se deshagan. Se pasan por huevo batido, que es el que darán el tono dorado al final y finalmente se fríen en la sartén con abundante aceite de oliva virgen extra y se retiran cuando se empiezan a dorar.
Durante las fiestas de la Magdalena, los ximos o ximets pueden verse en los escaparates de cualquier panadería o cafetería de la ciudad, además de en todos los puestos ambulantes y casetas de mesones y se suelen acompañar de una cerveza fría. Gracias a su flexibilidad, también hay diferentes variedades de los mismos bocadillos, con otros rellenos como la morcilla, la sepia o las olivas.