Diana Morant, manteniendo una reunión telemática con motivo del apagón

Diana Morant, manteniendo una reunión telemática con motivo del apagónDiana Morant / Vía X

Morant y su particular 'Ventorro': intenta tapar con impostura que estuvo de 'mascletà' el día del apagón

La ministra, titular de Universidades, no ha dado explicación alguna sobre por qué se quedó en Cullera tras una mascletà tres horas después de la caída masiva de la luz

Una mascletà en la ciudad de Valencia congrega a decenas de miles de personas. Sobrepasan con creces las 100.000. El número de universitarios, según datos del propio Ministerio del ramo, alcanzó en el curso 2023-2024 la cifra de 1.762.459 alumnos. Si el citado evento pirotécnico se celebra en la localidad de Cullera, al no ser la capital regional ni tampoco Fallas, tiene una más que notable menor afluencia. En cambio, lo que es inalterable, es el número de estudiantes de grados o postgrados.

La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, decidió estar con los primeros, con los fiesteros. Lo hizo el mismo día del apagón. Festivo en la provincia de Valencia por San Vicente Ferrer, la socialista no dudó en asistir a la mascletà en el citado municipio. La luz ya había caído de manera repentina, pero, todavía en esos momentos, se mantenían tanto la cobertura como los datos móviles. Aun con todo, se ve que nadie le avisó de la gravedad del problema.

No solo eso, sino que se quedó hasta casi tres horas después del suceso como si nada hubiera pasado. Ni móviles, ni teléfonos, ni asesores, ni nada que se le pudiera parecer. La líder del PSPV-PSOE seguía a los suyo mientras decenas de millones de ciudadanos sí sabían a duras penas lo que estaba sucediendo. Ella no. Mala suerte. Y, muy particularmente, para los universitarios que dependen de ella directamente. Peor suerte para todos ellos.

Malas encuestas

Durante los últimos seis meses, Morant se ha hartado de cargar contra el presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, a cuenta de su gestión de la dana del pasado 29 de octubre. Desde pedir elecciones hasta que saliera y montara un Consell «técnico», pasando por amagar los días pares pero no los impares, en base a las exigencias del mercado político, con una moción de censura de la que nunca más nadie supo ni ellos mismos quisieron saber, la exalcaldesa de Gandía tiene claro cuáles son sus objetivos: por este orden, Mazón y el Palau presidencial. Las encuestas le sitúan bastante lejos de ambos. De nuevo, mala pata.

Diana Morant, reunida telemáticamente con altos cargos del PSPV-PSOE tras el apagón

Diana Morant, reunida telemáticamente con altos cargos del PSPV-PSOE tras el apagónDiana Morant / Vía X

Con esa atropellada y poco productiva estrategia en la que ella misma es papel secundario a la hora de establecerla y ponerla en práctica, la titular de Universidades ha sido más que locuaz en citar al 'popular' y su comida en el restaurante El Ventorro durante la tarde de la riada. Pero la mascletà supone un antes y un después en ese plan de tan calculada como impostada puesta en escena, esa sobreactuación indignada, contra su principal adversario que, a tenor de los sondeos, tan poca confianza está cosechando entre la ciudadanía de Castellón, Valencia y Alicante.

Para intentar remediarlo, Morant ha tirado de lo fácil, de lo visual, que hoy día tiene su máxima expresión en las redes sociales. Así, al igual que Sánchez cuando publicó fotos suyas al teléfono supuestamente hablando con Joe Biden, la dirigente del PSPV ha querido hacer públicas varias fotografías en su perfil oficial de X, antes Twitter, en las que se le ve concentrada, trabajando y manteniendo una reunión virtual con no pocas personas, eso sí, todas de su partido.

Este mensaje, pese a que lo lanza como ministra y no como líder de la oposición valenciana, lo acompaña de unas frases (en valenciano) en clave política autonómica más que evidente: «La diferencia entre los que ni están ni se les espera y el Gobierno de España y los socialistas valencianos queda evidenciada en cada crisis y emergencia. Seis meses después, la sociedad valenciana sigue huérfana de su Gobierno autonómico. Solo han estado las y los alcaldes y el Gobierno de España», escribió, eludiendo que ni mucho menos todos los regidores levantan el puño y la rosa.

Cullera es una localidad turística, de las mayores de España. Cuenta con cientos de bares, restaurantes y hoteles. Algunos, incluso, con su propio generador de electricidad, por lo que si hubiera un nuevo apagón Morant podrá estar comunicada, aunque sean pasadas las 14, hora mítica de las mascletàs. Un disparo de ese tipo no suele superar los cinco minutos.

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