Diana Morant, en la manifestación por el 1 de mayo en Alicante
La 'devoción' electoral de Morant: se escaquea de la misa grande de Alicante para acudir a la manifestación del 1 de mayo
La ministra de Ciencia se sale del recorrido de la Santa Faz sin previo aviso justo antes de entrar a la Concatedral con tal de ser una de las protagonistas de la manifestación de UGT
A pesar de su tan grandilocuente como impostado pero menguante grado de aparición pública con motivo de la dana de Valencia, el conocimiento de Diana Morant entre los ciudadanos españoles en general y de la Comunidad Valenciana en particular se aleja mucho de las pretensiones marcadas por Ferraz y el Palacio de La Moncloa. Dicen las, no pocas, malas lenguas que por algo guarda un sorprendente segundo plano siendo la líder de la oposición frente al presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón.
Quizás por esos malos datos populares mucha gente no captase este jueves que la líder socialista no estaba presente en uno de los principales actos festivos de la provincia de Alicante. Se trataba de la misa posterior a la Romería de la Santa Faz, un acto marcado en rojo en cualquier calendario institucional que se precie.
«Escampó a falta de diez minutos»
Lo que hizo Morant fue del todo destacable. Al servicio de la propaganda y de sus intereses políticos, más aún cuando se trata de una provincia en la que sus expectativas electorales no son ni mucho menos las mejores, es cierto que acudió al inicio del evento y presenció en primera fila todo lo que el protocolo religioso mandaba. Pero ahí se quedó. Cosa bien distinta es que estuviera cómoda o, incluso, pensando en otras materias.
Diana Morant, durante la Romería de la Santa Faz, en Alicante
Uno de estos aspectos terceros a lo que ahí acontecía pudo ser la devoción. Pero no por lo que la liturgia eclesiástica mandaba. Grande sería su fe. Todo lo contrario. Como si se tratara de la típica persona que está incómoda en una fiesta a la que ha ido por compromiso y que cada pocos minutos mira el reloj para irse y salir con sus amigos, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades decidió que la citada Romería iba con ella, pero solo, como su gestión en el Ministerio, a tiempo parcial.
Solo así se entiende que se hiciera fotografías al inicio del recorrido, que hiciera a pie buena parte de él pero que, antes de que finalizara y, casualmente, antes de entrar a la misa que se ofició en el Monasterio de Santa Faz, esa fiesta a la que minutos antes había acudido con un entusiasmo nunca antes visto hasta que fuera elegida líder del PSPV-PSOE, se escapara sin dar mayor explicación.
El Debate se ha puesto en contacto no solo con el equipo de Comunicación de Morant en el Ministerio, sino también en la federación socialista. La respuesta ha sido la misma: colgar porque después de muchos tonos y varias llamadas nadie cogía. Aún así, este periódico ha podido saber por otras fuentes que Morant «ha escampado cuando quedaban diez minutos para llegar a la concatedral». «Ni siquiera ha llegado al final. Se ha despedido sin decir nada y se ha ido, al igual que hizo en la Magdalena de Castellón», relatan los confidentes.
En cambio, la exalcaldesa de Gandía sí ha tenido todo el tiempo del mundo para asistir, desfilar y sonreír con los suyos, con los de la Unión General de Trabajadores (UGT) y otros sindicatos en la manifestación que cada día 1 de mayo estas organizaciones convocan. Se le vio como una más, al igual que lo estuvo en la mascletà del pasado 28 de abril, día del apagón, mientras España llevaba a oscuras más de tres horas y los miles de universitarios que dependen de ella, seguían fundidos a negro.