Protestas de los agricultores franceses en Garons, al sur del país galo, en enero de 2026
Francia rompe con la norma europea y suspenderá la importación de frutas con sustancias prohibidas en la UE
La determinación del gobierno galo se produce en un contexto de elevada tensión en el campo
Sébastien Lecornu, primer ministro de Francia, ha anunciado que el país galo suspenderá la importación de frutas que cuenten con sustancias prohibidas en la Unión Europea.
La decisión rompe con el marco que impera en la UE, que admite un Límite Máximo de Residuos (LMR) de determinadas sustancias en los productos hortofrutícola que entran en las fronteras comunitarias.
«En los próximos días se emitirá una orden, por iniciativa de la ministra de Agricultura, Annie Genevard, para suspender la importación de productos que contengan residuos de sustancias prohibidas en Europa: mancozeb, glufosinato, tiofanato-metil y carbendazim», indicó Lecornu en X.
El jefe del Ejecutivo precisó que en base a esa decisión «ya no se permitirá el ingreso al territorio nacional de aguacates, mangos, guayabas, cítricos, uvas y manzanas provenientes de Sudamérica o de cualquier otro lugar».
Además, señaló que «se realizarán controles reforzados por una brigada especializada para garantizar el cumplimiento de nuestras normas sanitarias».
La determinación del gobierno francés se produce en un contexto de elevada tensión en el campo, con los agricultores en pie de guerra por el apoyo del Estado al inminente acuerdo de libre comercio con Mercosur y por las medidas para erradicar la dermatosis nodular contagiosa que afecta al bovino.
Annie Genevard, ministra de Agricultura, ha reiterado en una entrevista al diario La Tribune Dimanche su llamamiento a la distensión del sector agrícola, mientras los sindicatos agrícolas, que se reunirán con el primer ministro a principios de la próxima semana, buscan reactivar sus esfuerzos de movilización, en particular en respuesta a la crisis de la dermatosis bovina o contra Mercosur.
Los agrarios se oponen también a la reforma de la Política Agrícola Común (PAC), el Mecanismo de Ajuste en Frontera del Carbono (CBAM) y el Mecanismo de Acceso a Mercados y Financiación (MACF).
Genevard insistió en que «realmente necesitamos distender la violencia, detener los bloqueos, y esto es responsabilidad de los sindicatos», al tiempo pidió sanciones contra la violencia y el vandalismo de «una minoría».
Preguntada por el Mecanismo de Acceso a Mercados y Financiación de la Unión Europea, que entró en vigor el 1 de enero y penaliza a los agricultores de cereales que importan fertilizantes, afirmó que ya había tomado medidas para reducir la factura a más de la mitad, «pero el coste sigue siendo de 4.000 euros al año por explotación» y reiteró su objetivo de conseguir «un coste cero».
Genevard indicó que Lecornu ha escrito a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sobre este tema y que pretende movilizar a otros países europeos para «exigir el aplazamiento o la suspensión del mecanismo para fertilizantes». La FNSEA, el principal sindicato agrícola, estima su impacto en «500 millones de euros para cultivos extensivos».